Una de las residencias cateadas el martes para ubicar a Emilio Lozoya, el exdirector de Pemex que es buscado por la Fiscalía General de la República por presunto lavado de dinero, es una pieza fundamental del caso Odebrecht.

Se trata de la residencia ubicada en la calle Landera 20, colonia Lomas de Bezares, al poniente de la Ciudad de México.

Ese inmueble fue adquirido con dinero que es investigado como parte de los sobornos que pagó Odebrecht en México, e incluso ahí se llevaron a cabo reuniones para pactar esos pagos, de acuerdo con el testimonio de Luis Weyll, exdirector de Odebrecht en México, reveló una investigación de Raúl Olmos, de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

El inmueble tiene más de mil 165 metros cuadrados y fue adquirido por Emilio Lozoya a finales de 2012.

En esa residencia se negociaron las condiciones en las que se asignó a Odebrecht un contrato millonario en la refinería de Tula, Hidalgo, de acuerdo con Luis Weyll. La vivienda era propiedad de María del Carmen Ampudia Cárdenas, esposa de Carlos Enrique Valenzuela Dosal, miembro del Consejo de Administración del Grupo Financiero Intercam.

De acuerdo con la información obtenida por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, la ruta del dinero para adquirir el inmueble fue la siguiente:

  • El 1 de diciembre de 2012, Odebrecht realizó dos transferencias desde una cuenta en Suiza de la que Emilio Lozoya y su hermana Gilda Susana eran beneficiarios
  • El monto transferido fue de 2.58 millones de francos suizos, que equivalía en ese entonces a 38 millones de pesos (2.9 millones de dólares), cifra que coincide con la cantidad que Lozoya pactó con Maria del Carmen Ampudia Cárdenas para comprar la residencia