La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) indicó que “no avala la denominada teoría de la verdad histórica” sobre el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, después de que el organismo se refirió a los restos hallados en el basurero de Cocula, Guerrero, en su recomendación a diferentes instituciones del gobierno mexicano emitida la semana pasada.

En un comunicado en el que la comisión fija su postura respecto a las reacciones surgidas por la recomendación 15VG/2018 sobre el caso Ayotzinapa, el organismo precisó que la presentación del documento “estuvo determinada por la falta de información confiable”.

“La CNDH se vio forzada a realizar, en el ámbito de sus atribuciones, la investigación que otras instancias no pudieron o no quisieron llevar a cabo en forma pertinente y debida”, argumentó.

La verdad en el caso Iguala, desde el punto de vista de la comisión, no admite adjetivos que condicionen su contenido y, por tanto, las conclusiones al respecto deben sustentarse en evidencia objetiva y verificada y no en opiniones.

Tras insistir en que no respalda la teoría de la “verdad histórica”, sostuvo que “las críticas y cuestionamientos contra esa u otras teorías” no pueden implicar que las posteriores investigaciones descarten cualquier teoría.

Indicó que la prioridad es determinar el paradero y destino de los estudiantes, y pidió que se revisen los más de 63 mil fragmentos óseos recuperados tanto en el basurero de Cocula como en el Río San Juan y que están en poder de la Procuraduría General de la República (PGR).

“El examen de los restos óseos encontrados es un elemento que podrá definir con certeza el destino de los estudiantes que, hasta ahora, se consideran desaparecidos, así como clasificar debidamente los delitos por los que se persiga y juzgue a los responsables”, destacó.

El organismo señaló, además, que su investigación —"exhaustiva, multidisciplinaria e integral"— consta de más de un millón de hojas, en mil 255 tomos y 165 anexos; y como parte de las diligencias su personal realizó 672 entrevistas, 500 acciones de atención a víctimas, 223 intervenciones periciales y 2 mil 927 revisiones periciales.

También se revisaron mil 128 tomos correspondientes a 41 expedientes penales y judiciales, realizó 724 visitas de campo, y formuló mil 890 requerimientos de información a autoridades de los distintos niveles y órdenes de gobierno.

Aunque no se ha llegado a la verdad, indicó, cualquier instancia que trabaje en ello tendrá como guía y orientación para una investigación objetiva e integral, la recomendación de la CNDH.

"(La comisión) da la bienvenida al establecimiento de la Comisión de la Verdad que ha anunciado el gobierno de la República y reitera su disposición para colaborar con ella desde su autonomía y en el ámbito de sus atribuciones constitucionales y legales”, precisó.