Hace casi un año, en octubre de 2017, la actriz y directora de cine, Asia Argento, formó parte de una verdadera revolución en Hollywood y en el mundo, esta llevó el nombre de #MeToo y consistió en denunciar abiertamente los casos de acoso, abuso y violación sexual, en su caso, en lo más alto de la industria cinematográfica; el mayor villano —al que la propia actriz italiana acusó— fue el famoso productor Harvey Weinstein.

Este 20 de agosto, The New York Times, uno de los diarios que dio espacio y “megáfono” a esta denuncia masiva es también quien ahora publica una investigación donde Asia Argento es acusada de abuso sexual a un menor, el actor Jimmy Bennett, quien (ahora de 22 años) dijo al medio estadounidense que la actriz le pagó 380 mil dólares (unos 7 millones 220 mil pesos) por no hablar de la vez que ella lo obligó a tener relaciones sexuales cuando él acababa de cumplir 17 años.

El movimiento #MeToo comenzó en la industria cinematográfica, pero pronto se convirtió en la voz de todas aquellas mujeres —y hombres— que dijeron “a mí también” me han acosado, abusado o violado. Se propagó en el mundo del deporte, el arte, la comedia, hasta en la política. En solo horas, un eco de comentarios de usuarias y usuarios en las redes sociales revelaron la o las veces que sufrieron violencia sexual. De ahí cayeron acusaciones contra personajes como el actor Kevin Spacey (por abuso a hombres), al comediante Louis CK o Lawrence Nassar, médico del equipo de gimnasia de EU.

En octubre de 2017, Argento confesó a la revista The New Yorker que, cuando tenía 21 años, fue violada por Harvey Weinstein durante el Festival de Cannes. En el mismo festival, pero en la edición 2018, ella recordó ese mismo episodio dentro de su discurso al ser la encargada de hacer entrega del premio a la mejor actriz.​

En 1997, Harvey Weinstein  me violó aquí en Cannes. Tenía 21 años. Este festival fue su zona de caza. Quiero hacer una predicción: Harvey Weinstein nunca será bienvenido aquí nunca más. Vivirá en desgracia, rechazado por una comunidad cinematográfica que una vez lo abrazó y lo encubrió por sus crímenes. E incluso esta noche, entre ustedes, hay quienes deben rendir cuentas por su conducta contra las mujeres, por un comportamiento que no pertenece a esta industria, no pertenece a ninguna industria o lugar de trabajo. Tu sabes quién eres. Pero lo más importante, sabemos quién eres tú, y no vamos a permitir que te salgas con la tuya por más tiempo

Asia Argento en su discurso en Cannes 2018

Y como no es difícil sumar dos más dos, de resultar cierta y no solo “presunta” la acusación de abuso sexual, el caso de Asia Argento sería una historia de lucha feminista ensuciada con uno de sus pilares más poderosos... ¿O no?

Tras la noticia del caso de presunto abuso sexual al actor Jimmy Bennett, las actrices que comenzaron el movimiento #MeToo no han dado la información como un hecho, pero sí se han manifestado al respecto.

Tarana Burke

La activista afroamericana de derechos civiles, fundadora de movimiento #MeToo es de las que se ha manifestado en Twitter. En 2006, Burke comenzó a usar la frase “Yo también (Me Too)” para crear conciencia sobre el abuso y acoso sexual; su frase se convirtió en un movimiento más amplio en 2017 cuando se hizo hashtag y se viralizó con las acusaciones a Harvey Weinstein.

Ahora, tras las noticas sobre Argento, la directora de Girls for Gender Equity, explicó en un hilo:

"He dicho repetidas veces que el movimiento MeToo es para todos nosotros, incluidos estos valientes hombres jóvenes que ahora denuncian. Y seguirá siendo opositor aún cuando escuchemos los nombres de algunas de nuestras personas favoritas relacionadas con la violencia sexual, a menos que pasemos de hablar de individuos y comencemos a hablar de poder. La violencia sexual se trata de poder y privilegio. Eso no cambia si el perpetrador es tu actriz, activista o profesora favorita de cualquier género.

Este movimiento está dejando espacio para la posibilidad de un cambio posible. Pero, este solo puede suceder después de que abramos la lata de gusanos y nos sintamos realmente cómodos con la incómoda realidad de que no hay una sola forma de ser un perpetrador... y no hay un sobreviviente modelo. Somos imperfectamente humanos y todos debemos ser responsables de nuestro comportamiento personal".

Burke reconoce en su declaración que la gente usará estas noticias recientes para tratar de desacreditar este movimiento. “No permitamos que eso suceda. El Movimiento no se trata de esto. No es un deporte de espectadores. La gente es quien lo genera”.

Alyssa Milano

La actriz fue quien convirtió la frase de Burke en hashtag y el #MeToo explotó a finales de 2017. Su intención fue tratar de llamar la atención sobre el acoso y la agresión sexual. Y aunque ha sido de las líderes del movimiento más activas, ahora solo se limitó a retuitear el hilo de Burke con la leyenda “Gracias. Te amo muchísimo. #MeToo”.

Rossana Arquette

La actriz y directora, también activista contra el abuso sexual, da el beneficio de la duda a su compañera y explica que esto no elimina su papel de víctima ante el productor: “Conozco muchos sobrevivientes de violaciones y traumas que actúan sexualmente. Las heridas que llevan son profundas. Rezo por ellos, este momento de esta la historia es sospechoso. Asia todavía fue violada por Harvey Weinstein”.

Rose McGowan

Ella estuvo junto a Asia en el movimiento Time’s Up y en actos como la marcha de mujeres del 8 de marzo en Roma. se conocieron hace poco, pero se volvieron muy unidas. Incluso, luego del suicidio de Anthony Boourdain, McGowan escribió un texto —a petición de la italiana— para visibilizar las enfermedades mentales. Con dos tuits que muestran una gran decepción, la actriz hablo de su sentir hacia las acusaciones de su compañera: “Conocí a Asia Argento hace diez meses. Nuestra unión se debe al dolor compartido por haber sido agredidas por Harvey Weinstein. Mi corazón está roto. Continuaré mi trabajo en nombre de las víctimas en el mundo. Ninguno de nosotros sabe la verdad de la situación y estoy seguro de se revelará más información. Sean amables”.

Sil Lai Abrams

La escritora y activista, quien acusó alempresario Russell Simmons de violación, también escribió sobre las complejidades de las acusaciones contra Argento en un hilo de Twitter. Dijo estar enojada con las acusaciones y también preocupada por la posibilidad de que desvirtuara el movimiento.

Sin embargo, respalda, una persona puede ser tanto un perpetrador como una víctima. “Un hecho no borra al otro. Independientemente de su género, los perpetradores deben rendir cuentas”.