El huracán Florence tocó tierra este viernes cerca de la localidad Wrightsville, en Carolina del Norte, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.

El impacto del huracán fue precedido por violentas ráfagas de viento que comenzaron a azotar la zona desde las 5:00 de la mañana, hora local, proyectando además trombas de agua que provocaron que señales de tránsito salieran volando.

El huracán continúa siendo riesgoso pese a haberse degradado a categoría 1 en la escala Saffir-Simpson que llega hasta 5, advirtió el NHC.

La tormenta provocará este viernes marejadas peligrosas y continuarán los vientos huracanados a lo largo de la costa de las Carolinas (del Norte y del Sur), donde se esperan grandes inundaciones.

Así lucía Myrtle Beach, en Carolina del Sur, el jueves, horas antes del impacto del huracán en Carolina del Norte
Así lucía Myrtle Beach, en Carolina del Sur, el jueves, horas antes del impacto del huracán en Carolina del Norte

Brock Long, director de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA), pidió a la población tomar el ciclón seriamente.

En Carolina del Norte alrededor de 150 mil viviendas se encontraban sin energía eléctrica, según el servicio local de emergencias.

Steve Goldstein, director de la agencia Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), advirtió que “se producirá un aumento del nivel del agua de 1.8 a 2.7 metros”.