La policía británica anunció este jueves que abandonaba la búsqueda del futbolista argentino Emiliano Sala, desaparecido hace tres días cuando viajaba hacia Cardiff en una avioneta, puesto que las esperanzas de hallarlo son “extremadamente remotas”, provocando el desconsuelo de su familia.

“Hemos revisado todas las informaciones disponibles [...] y hemos tomado la difícil decisión de poner fin a la búsqueda”, anunció la policía en Twitter.

Igualmente indicó que las “oportunidades de supervivencia en este momento son extremadamente remotas”.

Pero la familia el futbolista, de 28 años, no quería resignarse a que todo acabe así.

“Por favor, por favor, no cesen la búsqueda. Entendemos el esfuerzo pero por favor no paren la búsqueda”, rogó su hermana, Romina Sala desde la ciudad galesa de Cardiff en declaraciones a la BBC y Sky News.

“Sé en mi corazón que Emiliano sigue vivo”, dijo, reconociendo la dificultad para “expresar nuestros sentimientos en este momento porque todo es realmente muy duro”.

El aparato en el que viajaban Sala y su piloto —identificado por las autoridades como David Ibbotson—, un monomotor Piper PA-46 Malibu, desapareció de los radares a unos 20 km de la isla británica de Guernsey, durante un trayecto entre Nantes, en Francia, y Cardiff, en Gales.

La policía había buscado durante tres días, explorando el litoral, peñascos e islas con ayuda de tres aviones, cinco helicópteros y varios barcos.

También desde Argentina, el padre del jugador, Horacio Sala, pidió “que lo sigan buscando”. “No puede ser que desaparezca así”, dijo. “Esperemos tener buenas noticias, que puedan seguir buscándolo”, añadió desde su pueblo natal de Progreso.

En esa pequeña ciudad del norte de Argentina, todo el mundo afirmaba conocer a "Emi" y su familia. "Es una persona humilde, generosa, que tiene una fortaleza mental más allá de lo común", lo describía Martín Molteri, amigo de Sala desde que jugaban juntos de niños.