Otra vez, la seguridad en la Universidad Nacional Autónoma de México es motivo de alerta.

Un grupo de porros atacó el lunes pasado a varios estudiantes que se manifestaban a las afueras de la Torre de Rectoría, en Ciudad Universitaria.

Los hechos fueron condenados por alumnos de la mayoría de las escuelas y facultades, y el rector de la máxima casa de estudios, Enrique Graue, aceptó la presencia de grupos de choque al interior de la comunidad universitaria que buscan inhibir la libertad de expresión y violentar la vida estudiantil.

Sin embargo, este tan solo es uno de los diversos episodios violentos que se han registrado en la UNAM en los últimos años y que ha evidenciado que la máxima casa del país tiene un “talón de Aquiles”: la seguridad en sus planteles y en sus alrededores.

#UNAMEnPaz

Tras una marcha de alumnos del CCH Azcapotzalco realizada en Ciudad Universitaria, un grupo de porros agredió a los estudiantes, dejando un saldo de al menos seis jóvenes heridos.

Luego de los hechos, la UNAM informó que 18 alumnos fueron expulsados de forma definitiva de la casa de estudios y aceptó la presencia de porros como grupos de choque al interior de la comunidad universitaria. En el mensaje firmado por el rector, Enrique Graue, se indica que ya fue presentada una denuncia de hechos ante la Procuraduría capitalina.

Los estudiantes de las diversas facultades de la UNAM también condenaron los hechos violentos y al menos una treintena de planteles se fueron a paro por al menos 48 horas.

Asimismo, alumnos y exalumnos de la UNAM se han volcado a las redes sociales para pronunciarse en contra de la presencia de porros en los planteles educativos. También han creado campañas para ubicar, a partir de las fotografías de las agresiones, a los culpables.

Los porros señalados

Los grupos porriles involucrados que han sido identificados por la UNAM hasta ahora son:

* “32”, del CCH Azcapotzalco

* “3 de marzo”, del CCH Vallejo

* “Federación de Estudiantes de Naucalpan”

Miranda

Miranda Mendoza Flores, de 18 años de edad y estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Oriente, fue secuestrada y asesinada después de que salió del plantel.

Miranda fue vista por última vez el pasado lunes 20 de agosto tras salir del CCH Oriente, ubicado en Prolongación Periférico Oriente, colonia Agrícola Oriental, en Iztapalapa, y su cuerpo fue encontrado calcinado un día después en el municipio de Cocotitlán —cerca de Chalco—.

El lunes 20 de agosto, la estudiante no llegaba a casa y sus padres recibieron una llamada en la que les exigían un rescate de 5 millones de pesos para liberar a la joven, pero no contaban con esa cantidad de dinero.

El caso es investigado por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México con perspectiva de género y bajo el protocolo de feminicidio, debido a las características del crimen.

Amelia

Amelia, de 22 años y estudiante de la Facultad de Estudios Superiores de Acatlán, fue asaltada y violada en los alrededores del campus de la UNAM a donde se dirigía a estudiar.

De acuerdo con una entrevista que la joven dio a El Universal, los hechos se registraron la mañana del pasado 16 de agosto en los alrededores de la FES.

A pesar de que hubo gente que atestiguó los hechos nadie hizo nada para evitar que la joven fuera abusada por el sujeto reconocido como José Luis "N", de 40 años, y quien el pasado 25 de agosto fue puesto a disposición de las autoridades del Estado de México.

La balacera en CU

En febrero de 2018 se registró una balacera al interior de Ciudad Universitaria. Los involucrados fueron, de acuerdo con información de las autoridades capitalinas, integrantes de las células de narcomenudeo al interior del campus.

Aunque en un primer momento se dijo que en el campus universitario operaban integrantes del cártel de Tláhuac, la Procuraduría capitalina aseguró que los hechos no tenían relación alguna y que se trató de una riña entre grupos de narcomenudeo que operan en la zona.

La riña dejó una saldo de dos personas muertas y evidenció la crisis de seguridad al interior de Ciudad Universitaria.

Lesvy

En 2017 el caso de Lesvy marcó también a la Universidad, pues el cuerpo de la joven fue hallado al interior de Ciudad Universitaria.

De acuerdo con la versión oficial de las autoridades capitalinas, quienes primero revictimizaron a la joven de apenas 22 años al dar detalles de su vida privada, Lesvy supuestamente se suicidó con el cable de una caseta telefónica... frente a su entonces novio.

En un primer momento, la pareja de Lesvy fue acusado de homicidio simple; sin embargo, en abril de 2018 el caso fue reclasificado como feminicidio.

Según información de las autoridades, la muerte de Lesvy se registró alrededor de las 4:15 de la madrugada luego de que la joven tuvo una fuerte discusión con su novio, quien, según información de los videos captados por cámaras de seguridad del campus, la golpeó con una cadena.

Tras el asesinato de Lesvy, mujeres de la comunidad universitaria han realizado marchas para exigir mayor seguridad en el campus.

La toma del auditorio Justo Sierra

El auditorio más grande de Ciudad Universitaria, el Justo Sierra, en la Facultad de Filosofía y Letras, se encuentra ocupado por grupos ajenos a la comunidad universitaria desde el 2000, tras el fin del paro estudiantil de ese entonces.

El rector Graue expresó en 2016 que estaba harto de la ocupación del auditorio y dijo entonces que ya era momento de que el espacio fuera entregado.

“Estamos procurando, de alguna u otra manera, poder tener contacto con ellos (los ocupantes) y manifestarles que ya fue suficiente, que es hora de que se vayan”, dijo el Rector en 2016, documentó el diario.

‘El Yorch’

En febrero de 2016, fue detenido frente a la Facultad de Psicología un narcomenudista llamado Jorge Emilio, “El Yorch”.

Tras su arresto, el grupo Okupa Che colocó durante la madrugada barricadas en CU, incendió una patrulla de"Auxilio UNAM" y arrojó bombas molotov contra oficinas universitarias.