El gobierno federal presentó este martes su plan para impulsar el desarrollo del sistema financiero de México.

El subsecretario de Hacienda Arturo Herrera expuso los principales puntos del Programa de Impulso al Sector Financiero en presencia del presidente Andrés Manuel López Obrador; el titular de Hacienda, Carlos Urzúa; el gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León, y el presidente de la Asociación de Bancos de México, Marcos Martínez.

López Obrador agradeció a los banqueros privados y al Banxico por su apoyo para implementar y desarrollar el plan que “ayudará a sacar adelante al país”.

Las medidas que se anunciaron para fortalecer el sistema financiero:

  • Desarrollar una banca digital para que los sistemas financieros lleguen a los lugares donde no hay bancos, con la que se busca alcanzar a 15 millones posibles nuevos clientes de las zonas rurales del país. 
  • Mejorar la manera en que los trabajadores acceden a los créditos de nómina con el banco que deseen y no solamente con el que maneja la cuenta. 
  • Permitir que los jóvenes a partir de los 15 años puedan abrir una cuenta de banco, sin necesidad de un tutor. Según el titular de Hacienda hay 1.5 millones de menores que laboran y que no pueden abrir una cuenta por su propia cuenta.
  • Impulsar el mercado de bonos. Los accionistas originales estarán sujetos a una equivalente tasa del 10% de ISR sobre la ganancia en la enajenación, para empresas que están buscando incrementar su capital.
  • Homologar el tratamiento tributario para los tenedores de bonos nacionales y extranjeros.
  • Fortalecer el régimen de afores y ahorro voluntario mediante la reducción de las comisiones y ampliar el periodo que los recursos puedan permanecer bajo administración de las administradoras, de manera que desde una edad temprana se pueda iniciar a cotizar.
  • Impulsar el mercado de capitales para incubar empresas para que después se integren a la bolsa.

El líder de la Asociación de Bancos de México detalló que con las medidas anunciadas se busca incluir a 30 millones de personas en el sistema financiero, disminuir el efectivo para combatir la corrupción, incrementar 50 por ciento el consumo, acercar a 250 mil pymes que no son atendidas por la banca, entre otras.