La imagen era escalofriante: un cuerpo inerte flotando boca abajo en las aguas negras del Río de los Remedios, en el Estado de México. Se podía saber que era una persona porque sobresalían ciertas partes desnudas, del mismo color de las aguas negras. Se habían dragado las aguas del río y se hallaron al menos 21 cuerpos, de los cuales 16 eran de mujeres.

Esa es solo una escena que la periodista independiente Lydiette Carrión, quien durante seis años se dedicó a recopilar datos y casos de feminicidios y desapariciones en una zona en donde ser mujer es sinónimo de peligro: el Estado de México. Los Héroes Tecámac y Ecatepec fueron los municipios en donde puso sus ojos.

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El conjunto de estas investigaciones dieron como resultado La Fosa de Agua: desapariciones y feminicidios en el Río de los Remedios, un libro que relata los casos de 10 adolescentes víctimas de feminicidio y el suplicio de las familias de las jóvenes en busca de la justicia.

“El primer caso que abordé fue la desaparición de Luz del Carmen, ella desapareció en abril (de 2012). Yo conocí a su mamá en junio o julio y le fui dando seguimiento a lo largo de los años”, explica Carrión al hablar de cómo comenzó su acercamiento con la familia de las víctimas.

El caso de Luz del Carmen —que forma parte de los 10 narrados en La Fosa de Agua— ha vuelto a estar en los ojos de las autoridades y de los medios de comunicación tras la detención de Juan Carlos "N" el 4 de octubre pasado, mejor conocido como “El Monstruo de Ecatepec”, quien confesó haber cometido alrededor de 20 feminicidios, entre ellos el de la menor, quien era su vecina en la colonia Jardines de Morelos, Ecatepec.

“Para 2013, yo ya había juntado varios casos en la franjita de Tecamac y de Ecatepec”, dice Lydiette, quien desde 2011 trabaja como periodista independiente.

Explica que algunos de los casos recopilados en la Fosa de Agua fueron vinculados a Erick Sanjuán, “El Mili”, quien tras un proceso que este 2018 obtuvo una sentencia de 70 años por el feminicidio de una joven, y junto con el inculpado, fueron detenidos tres de sus cómplices, pero uno de ellos quedó en libertad.

La Fosa de Agua (Debate, 2018) documenta la ubicación geográfica de los hogares de las mujeres desaparecidas, la brutalidad con la que fueron asesinadas, por las huellas que presentaban sus cuerpos, pero también la corrupción, ineptitud y burocracia de los funcionarios en la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

Recrea el escenario que han enfrentado las madres en busca de sus hijas: esperar el resultado de una muestra genética por años, recibir un cuerpo que no es el de su familiar, recuperar un pedazo del cuerpo y esperar casi un año para que la Procuraduría entregue otra parte.

El libro ofrece un rostro y un contexto más allá de los prejuicios, que revela al lector la falta de respuesta de las autoridades no sólo en procuración de justicia, sino en ofrecer las garantías de seguridad y un entorno con servicios básicos, suficientes y de calidad para sus habitantes.

Entre 2015 y 2018, en el Estado de México se han registrado un total de 254 casos de feminicidios, siendo este 2018 el más peligroso para las mujeres, pues tan solo de enero a agosto se han registrado 68 casos de este delito, más que los registrados en 2015 y 2016 e igualando la cifra registrada durante todo 2017, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Esta entidad encabeza la lista de feminicidios de menores de edad, con 32 de 202 casos registrados entre enero de 2015 y mediados de 2018.

Sobre el caso del presunto feminicida de Ecatepec, Juan Carlos "N", detenido junto con su pareja y cómplice Patricia "N", Lydiette indica que la filtración de la declaración del feminicida confeso puede afectar, al igual que en el caso de “El Mili”, el debido proceso penal y generar que algunas pruebas sean desestimadas, además de que es revictimizante para la familia.

“Es muy doloroso y muy shockeante para las víctimas. Y también afecta porque frente a este shock dejan de exigir a las autoridades. Es muy muy grave lo de la filtración”, señala Lydiette.

En su opinión, este tipo de prácticas abonan también a la impunidad. “Lo sé porque yo conozco a la Policía del Estado de México y es corrupta", agrega.

También los medios de comunicación deben ser cuidadosos en lo que publican alrededor de este tipo de temas, señala, para no interferir en la investigación y no revictimizar a los familiares.