Marco Antonio, quien a sus 17 años fue detenido, golpeado y torturado por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México sí fue víctima de desaparición forzada, según determinó el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito.

De acuerdo con la sentencia, son responsables de la desaparición forzada del adolescente autoridades policiales, ministeriales y judiciales de la CDMX y del Estado de México, entre ellas los propios oficiales que lo detuvieron arbitrariamente y torturaron.

“La Administración de Miguel Ángel Mancera y otras altas autoridades capitalinas decidieron políticamente que no existió la detención arbitraria, tratando de minimizar el hecho arguyendo que se trataba de otro ‘adolescente problemático’ (...) Por tales actos de autoridad Marco Antonio y su familia fueron revictimizados mediáticamente, aparte de que se les ha privado de manera reiterada de sus derechos a la justicia y la verdad, negándoseles siquiera una investigación seria y efectiva”, señala un comunicado emitido por la Red por los Derechos de la Infancia en México.

Marco Antonio, de entonces 17 años, fue detenido arbitrariamente por agentes de la SSP capitalina el 23 de enero de 2018 en las inmediaciones del Metro Rosario.

El joven fue golpeado, torturado a bordo de una patrulla, desaparecido y, finalmente, abandonado por autoridades. Marco Antonio, quien era estudiante de la Preparatoria 8 de la UNAM fue hallado cinco días después de su desaparición en Tlalnepantla, Estado de México, con severos daños de salud.