Think tanks neoliberales de todo el mundo conforman una poderosa voz de apoyo a los fabricantes de tabaco en su batalla contra una regulación más dura, según muestra una investigación de The Guardian.

Al menos 106 think tanks, o laboratorios de ideas, en una veintena de países han aceptado donaciones de las tabacaleras y han criticado las políticas de control del tabaco solicitadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según detalló el reportaje.

Los grupos examinados se han opuesto de diversas maneras a las cajas de cigarrillos sin promociones, escriben a los legisladores en apoyo a nuevos productos tabacaleros o difunden las investigaciones financiadas por esta industria.

En un caso extremo, un think tank radicado en el continente africano cuestionó el vínculo entre el cáncer y el tabaco, señalando que “todavía tiene que quedar científicamente demostrado”. Posteriormente retiró tal afirmación.

Afectaciones a la salud pública

Patricio Márquez, experto en prácticas globales de salud en el Banco Mundial, señala que esta actividad puede afectar a los esfuerzos de salud pública.

“Los think tanks han creado un arsenal de pruebas con el objetivo de influir en la toma de decisiones políticas”, señala.

El Diario.es
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The Guardian examinó a una de las mayores redes de think tanks neoliberales independientes del mundo, organizada por Atlas Network, una organización sin ánimo de lucro radicada en Arlington, Virginia, cerca de Washington DC.

Atlas Network dice conectar “una red global de más de 475 organizaciones independientes de la sociedad civil en unos 90 países con las ideas necesarias para progresar en libertad”.

Donaciones

Philip Morris International, British American Tobacco (BAT), Japan Tobacco, Altria y Reynolds American han donado a think tanks neoliberales.

Sin embargo, los productores niegan cualquier posibilidad de que las donaciones puedan influir en la actividad de las organizaciones.

Algunos del los think tanks son muy influyentes en sus países, tienen buenos contactos y algunos han recibido financiación de puestos diplomáticos.

Unsplash
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En Estados Unidos, the Heritage Foundation, Cato Institute y Americans for Tax Reform aceptaron donaciones de la industria tabacalera y opinaron sobre la política del tabaco. En Reino Unido, el Adam Smith Institute y el Institute of Economic Affairs hicieron lo mismo.

Por ejemplo the Heritage Foundation aceptó donaciones del fabricante de Marlboro en EU, Altria, en 2012, 2013, 2014 y 2016.

¿Independientes?

En respuesta a las preguntas de The Guardian, los think tanks afirman que son totalmente independientes, que no están influidos por ninguna donación y que abogan por posiciones a favor de las empresas, así como por la baja regulación e impuestos reducidos como parte de una filosofía más amplia de libre mercado.

Algunos dicen que no están en contra de todos los controles al tabaco, que celebran el auge de los cigarrillos electrónicos en mercados más ricos y que están en contra de los “impuestos regresivos” sobre los cigarros que, afirman, afecta a las rentas bajas.

El diario.es
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Think tanks neoliberales se han posicionado a favor de las empresas tabacaleras en varios países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, España, Canadá, República Checa, Croacia, Francia, Alemania, Georgia, Irlanda, Serbia, Argentina, Chile, Perú, Honduras, Venezuela, India, Nepal, Pakistán, Ghana, Sudáfrica, Japón, Australia y Nueva Zelanda.

¿Qué son las think tanks?

Los think tanks existen para influir en las políticas, a menudo a través de asesoramiento percibido como independiente y ajeno a los intereses de empresarios y políticos. A diferencia de los lobbys, los think tanks no están obligados a revelar su financiación.

En algunos casos, los think tanks parecen operar como una cámara de resonancia en la que organizaciones dentro de la red se apoyan en las investigaciones de otros para llegar a conclusiones similares.

Atlas Network
Atlas Network

“Además de la comercialización y publicidad [del tabaco], que está orientada a generar consumo, tienen este mecanismo adicional [los think tanks] para influir en la toma de decisiones políticas de una forma que proteja los intereses de la industria”, afirma Patricio Márquez, del Banco Mundial.

Algunos think tanks publican documentos de política en torno al escepticismo con el cambio climático, la educación privada, las protecciones de las patentes farmacéuticas, la desregulación energética y otras causas conservadoras.

La respuesta de la industria

Los productores de tabaco niegan que haya nada problemático en que los think tanks defiendan posiciones favorables a la industria. Altria, Philip Morris International, British American Tobacco (BAT), RJ Reynolds y Japan Tobacco International han donado dinero a think tanks neoliberales en la última década.

“Las afirmaciones que sostienen que nuestras contribuciones a organizaciones comprometidas con un cambio positivo en la sanidad pública crean un conflicto de interés no se sostienen, son irracionales y equivocadas”, aseguran desde PMI, productor de los cigarrillos Marlboro.