Cuando éramos pequeños y nos portábamos mal, nuestras madres tenían la habilidad de hacernos comportar con sólo lanzarnos una expresiva mirada llena de anticipación de lo que nos podía pasar si no parábamos. El mismo efecto lo tiene hoy en día un correo del SAT, con el que la autoridad fiscal logra, sin decirnos mucho, que un escalofrío nos recorra la espalda.

Hace unos días, en redes sociales empezaron a circular varias publicaciones de usuarios a los que les llegó un correo del SAT, diciéndoles que faltaban de entregar su declaración anual de Impuesto Sobre la Renta (ISR), resaltó una nota de El Contribuyente.

Si es tu caso, o conoces a alguien que recibió el ominoso correo electrónico, queremos compartirte una serie de recomendaciones hechas por Simón Díaz, director y fundador de el20.mx.

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