El presidente Donald Trump visitó la frontera entre México y Estados Unidos, desde donde insistió en que se levantará una barrera para dividir a ambos países y que será pagada con recursos mexicanos.

“Nos ocuparemos de este problema, construiremos una poderosa barda de acero, hablaremos de acero, de concreto no queremos el muro, tiene que ser de acero, construiremos una barrera en lugar de un muro, no importa como lo llamen”, dijo.

Trump llegó este jueves a la colonia McAllen, en la frontera con México, donde presionó para erigir el muro entre ambos países, un día después de abandonar una reunión con los demócratas para poner fin al cierre parcial del gobierno federal.

“México va a pagar por esto. Si el Congreso aprueba este increíble tratado con México y Canadá (T-MEC)... no estoy diciendo que me dará un cheque, sino que lo pagará a través del tratado”, resaltó.

El mandatario, quien se regodea sobre sus habilidades para negociar debido a su pasado como magnate inmobiliario en Nueva York, no ha logrado que los demócratas claudiquen ante su exigencia de invertir los 5 mil 700 millones de dólares en su proyecto (alrededor de 95 mil millones de pesos).

En una reunión con los demócratas el viernes en la Casa Blanca, Trump les preguntó si darían luz verde al muro a cambio de poner fin al cierre gubernamental. Cuando le contestaron no, el presidente abandonó la sala. “Una pérdida de tiempo total”, tuiteó poco después.

Chuck Schumer, el líder demócrata en el Senado, dijo a periodistas que "golpeó la mesa" y "se levantó y se fue".

"Vimos otra vez su berrinche porque no pudo salirse con la suya", agregó.

“No golpeé la mesa. Eso es mentira”, se defendió el presidente. “Yo no tengo berrinches, todas esas historias son mentira”.

Con información de AFP