El nuevo secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informó que el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, no asistirá a la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador en el Palacio Legislativo de San Lázaro.

Sin embargo, se espera que el mandatario venezolano acuda a la reunión posterior que tendrá el nuevo presidente constitucional de México con los invitados especiales, entre los que hay líderes de diversos países.

La visita de Maduro se da en medio de expresiones de hostilidad de legisladores y de algunos grupos que se manifiestan.

Maduro no eres bienvenido”, decía una enorme manta con la imagen del venezolano que colocaron legisladores de la oposición, principalmente del Partido Acción Nacional (PAN).

“Hemos rechazado desde el principio esta invitación. Nos parece un agravio y una ofensa no sólo para todo el pueblo de Venezuela, sino para los demócratas de este país”, dijo Josefina Vazquez Mota, quien fue candidata presidencial en 2012 y ahora senadora del PAN, al calificar de “dictador” al venezolano.

Afuera del hotel donde se espera que se hospede, había un pequeño grupo de manifestantes con cartones en los que se le acusaba de “dictador”.

La invitación a Maduro desató un fuerte debate en la Cámara de Diputados, incluso con conatos de enfrentamientos, pero el equipo de López Obrador rechazó retirar la invitación con el argumento de que México es “amigo” de todos los países.