El pasado 21 de noviembre de 2018, la Primera Sala de la Suprema Corte resolvió el amparo que reconoce el derecho de una pareja homosexual a convertirse en padres por medio de la maternidad subrogada.

Dicho fallo fue propuesto por el ministro José Ramón Cossío Díaz y responde al caso de un matrimonio homosexual cuyos miembros se convirtieron en padres gracias a la técnica de reproducción asistida, en la que una mujer fue fecundada artificialmente con el esperma de uno de ellos y el óvulo de una donadora anónima.

La pareja buscó que el Registro Civil de Yucatán inscribiera al menor con los apellidos de ambos, no obstante, el servicio les fue negado bajo el argumento de que ambos no podían ser los progenitores genéticos. Posteriormente acudieron con un Juez de Distrito que determinó que no se podía reconocer el vínculo filial entre el menor y la pareja arguyendo en este caso que no se podía comprobar si se habían respetado las garantías mínimas en la práctica del vientre subrogado.

Como último recurso, el matrimonio interpuso el recurso de revisión, que fue atraído por este Alto Tribunal. La Primera Sala concedió el amparo para que el menor sea registrado como hijo de la pareja yucateca justificando:

  • La garantía del derecho del bebé a tener una identidad y ser inscrito en el Registro Civil.
  • El derecho de esa pareja a su vida privada para procrear mediante la renta del vientre de una mujer u otros adelantos de la ciencia en materia de reproducción asistida.
  • El derecho de la tercera interesada (madre subrogada) también a su vida privada y libre desarrollo de la personalidad, siempre con el consentimiento expresado por la madre gestante a no reclamar derechos y aceptar que sean el progenitor biológico y su pareja, quienes funjan como los padres del niño y en consecuencia asuman todas las obligaciones derivadas de la filiación. 
  • El derecho de convertirse en padre o madre de toda persona con el resguardo del artículo 1° de la Constitución y el 1° de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
  • La determinación de requisitos, condiciones o procedimientos para llevar a cabo la maternidad subrogada, en que se cuide la protección de los derechos del niño y de la madre gestante aunque la constitucionalidad de esa técnica, excede la materia de este recurso.

Aunque el fallo solo compete a la situación del matrimonio en cuestión, sienta otro precedente para la legislación en la materia de reproducción asistida.

Asimismo, de acuerdo con el departamento de Comunicación Social de la SCJN, existen otros cuatro amparos similares pero con respecto a la legislación de Tabasco que se encuentran en revisión. Además, están pendientes dos solicitudes de reasunción de competencia sobre el tema. Hay también pendiente una acción de inconstitucionalidad pendiente.


¿Y qué dicen los grupos feministas en contra?

Distintos colectivos feministas se han posicionado dejando de manifiesto su rechazo a la resolución más reciente de la SCJN con respecto a la maternidad subrogada.

La agrupación Feministas Mexicanas contra Vientres de Alquiler (Femmva), está conformado por mujeres que se oponen a la práctica conocida como “gestación subrogada”, “maternidad subrogada” o “gestación por contrato”, un negocio que consistente en embarazar mujeres a través de técnicas de fertilización asistida para después separar a los bebés de las madres que los gestaron y parieron para después entregárselos a unos terceros a cambio de dinero.

En resumen, se trata de la renta de mujeres y venta de bebés.

Femmva

Este colectivo hizo un llamado al Congreso y al Senado de la República para prohibir esta práctica debido a que ven en ella “una clara manifestación de control sexual de las mujeres”. En el comunicado también sostienen que mercantilizar el cuerpo de las mujeres es una forma más de violencia contra ellas, entre otras 23 razones para descartar este método como vía para que las parejas homosexuales puedan ser madres o padres.

Y ellas no fueron las únicas:

También ellos se manifestaron: