De acuerdo con psicólogos expertos, nuestro amor por programas como Making a Murdered o Master Chef están ligadas a la misma parte de nuestro cerebro, la dopamina.

La psicóloga Dona Peri en Nueva York explica que si bien la dopamina está ligada al placer, también cuando ocurre algo inesperado, la anticipación a ese suceso hace que los niveles de la sustancia se incrementen. Así pasa cuando vemos programas de misterio o de cocina en televisión.

“Con estos espectáculos de misterio de asesinato, e incluso programas de cocina, cuanto más matizados están, más exóticos, más diferentes, más anticipación y placer sentimos”, dijo Peri en entrevista a Bustle.

A pesar de ser dos géneros tan distintos, ambos nos hacen sentir realmente emocionados. Sin embargo, también existe otra relación mas allá de la biológica, la cual indica que nos atraen los programas que representan entornos, comportamientos y estilos de vida que queremos hacer nuestros.

En palabras más simples, amamos ver los géneros que a veces retratan nuestras vida idónea y nuestros objetivos, es decir, nuestras fantasías.