Tras las protestas de los ‘chalecos amarillos’ —movimiento surgido en redes sociales—, el gobierno francés anunció la suspensión durante seis meses del incremento de impuesto a los combustibles.

“Ningún impuesto merece poner en peligro la unidad de la nación”, dijo el primer ministro de Francia, Edouard Philippe, en referencia a los protestas violentas, con vehículos incendiados, comercios saqueados y vitrinas rotas.

El gobierno anunció también la suspensión del alza de las tarifas del gas y de la electricidad durante el invierno.

Sin embargo, las medidas fueron consideradas insuficientes para algunos miembros de los ‘chalecos amarillos’, que piden también aumento del salario mínimo, subida de las pensiones y la restauración de un impuesto al patrimonio de los más ricos, entre otros.

“No estamos para nada satisfechos. Solo son anuncios para calmar la situación”, dijo Benjamin Cauchy

El alza del impuesto a los combustibles, que debía entrar en vigor el 1 de enero, fue el detonante de las protestas de los llamados ‘chalecos amarillos’, un movimiento atípico, que nació a mediados de noviembre en las redes sociales, sin líder ni estructura.

Popularidad de Macron, en mínimos

Solo el 23% de los franceses encuestados aprueban las acciones del presidente de Francia, Emmanuel Macron, según el sondeo Ifop-Fiducial difundido este martes.

En cambio, el 72% de la población apoya a los ‘chalecos amarillos’, pese a la violencia que empañó algunas manifestaciones, según un sondeo del instituto Harris Interactive.