La legalización de la marihuana ya está en la agenda legislativa del Senado de la República, con la inscripción de la iniciativa que expide la Ley General para la Regulación y Control de la Canabbis, este 6 de noviembre por la Senadora Olga Sánchez Cordero.

Dicha ley contempla legalizar los usos recreativo, médico, farmacéutico, de investigación e industrial, así como el comercio de la cannabis y sus derivados.

De acuerdo con la exposición de motivos de la ley, con la legalización de la marihuana se busca reducir la violencia que ha generado en México la Guerra contra las dogas.

La ley busca despenalizar la cannabis mediante un modelo de regulación legal estricta: el punto medio entre la prohibición y el libre mercado; de aprobarse, existirá un mercado comercial legal regulado y monitoreado en toda la cadena de valor.

La Ley General para la Regulación y Control de la Canabbis contempla crear el Instituto Mexicano de Control y Regulación del Cannnabis, el cual regulará los siguientes aspectos:

Autoconsumo

En su artículo 12, señala que estará permitido sembrar, cultivar, cosechar, aprovechar, preparar y transformar hasta 20 plantas de cannabis en floración para consumo personal en propiedad privada.

Es decir, se podrá plantar marihuana para consumo personal, siempre y cuando la producción de cannabis no sobrepase los 480 gramos por año y mediante el registro en un padrón anónimo y la obtención de una licencia.

Las personas que hayan registrado sus plantas y que debido a su condición de salud requieran más de 20 plantas de cannabis al año podrán solicitar un permiso al instituto.

Cooperativas

Esta ley contempla que se creen cooperativas que tendrán permitido sembrar, cultivar, cosechar, aprovechar, preparar y transformar plantas de cannabis, las cuales deberán contar con una licencia de autorización.

Las cooperativas deberán dedicarse únicamente a la producción de cannabis, podrán contar con un mínimo de 2 y un máximo de 150 socios; deberán tener un código de ética y acreditar haber tomado al menos un curso de generación de capacidades para el autoconsumo.

Las cooperativas no podrán vender cannabis a personas ajenas a la cooperativa y tampoco podrán producir más de 480 gramos de cannabis al año por socio. Si tienen excedentes, deberán donarlos a las instituciones correspondientes para fines de investigación científica.

Además, tendrán prohibido el consumo de bebidas alcohólicas o de cualquier otra sustancia psicoactiva dentro de sus instalaciones, con excepción de la cannabis. Tampoco podrán realizar actos de promoción de la cooperativa ni de sus servicios y productos.

Solo los mayores de edad podrán ser socios en las cooperativas cannábicas y no se podrá pertenecer a más de una.

Uso científico y de investigación

También se contempla el uso científico y de investigación de la cannabis, en aspectos médicos, científicos y cosméticos.

Para obtener una autorización de investigación, se deberán acreditar los siguientes requisitos: contar con un protocolo de investigación autorizado por el Instituto; ser mexicano, en caso de las personas físicas, o que las empresas que los soliciten tengan 80% de capital nacional; así como cumplir las reglas que emita el instituto.

Uso comercial

La ley permitirá sembrar, cultivar, cosechar, producir, procesar y vender cannabis. Para dedicarse a la comercialización de cannabis será necesario obtener una licencia, de la cual existirán cuatro tipos, determinado por su uso: farmacéutico; terapéutico, paliativo o herbolario; adulto o industrial.

Los impuestos generados por la compra y venta de cannabis y sus productos se destinarán a la protección de la salud pública, así como el desplazamiento del mercado informal.

Sin embargo, quedará prohibido realizar toda forma de publicidad directa o indirecta cuyo propósito sea la promoción del uso de cannabis o sus productos.

La publicidad y promoción está estrictamente prohibida en eventos de cualquier tipo que fomenten el uso adulto; así como en medios de comunicación impresa, radio, televisión, cine, revistas, carteles, correo electrónico, tecnologías de internet, así como cualquier otro medio.

También estará estrictamente prohibido vender productos comestibles derivados de la cannabis.

Uso paliativo

También se permitirá el uso terapéutico y paliativo siempre y cuando se cuente con una licencia de autorización y se cumplan los requisitos para la producción, venta y todo control sanitario de los productos de cannabis.

Los usos terapéuticos o paliativos también se regirán con base en lo establecido en la Ley General de Salud.

Para la venta de cannabis terapéutica o paliativa se delimitarán puntos de venta determinados por el Instituto Mexicano de Control y Regulación del Cannnabis, los cuales deberán ofrecer servicios de información y asesoramiento profesionalizado.

Uso farmacéutico

En cuanto al uso farmacéutico, este estará permitido siempre y cuando se cuente con una licencia de autorización y se cumplan los requisitos de la ley.

Uso adulto

El uso adulto podrá realizarse siempre y cuando se cuente con una licencia de autorización.

Como parte del uso adulto, estará permitido fumar cannabis en espacios públicos, pero no se podrá hacer en los espacios 100% libres de humo de tabaco.

La venta de cannabis para uso adulto también estará delimitada a establecimientos específicos.

Sin embargo, queda estrictamente prohibido comerciar productos de cannabis para uso adulto que excedan el porcentaje de THC y la relación THC/CBD que establezca el instituto.

Tampoco se podrán vender productos mezclados con otras otras sustancias tales como alcohol, nicotina, tabaco, cafeína o cualquiera que aumente real o potencialmente el nivel de adicción.

Uso industrial

Estará permitida la siembra, cultivo, cosecha, preparación, fabricación, producción, distribución y venta de cannabis para fines industriales, para lo cual deberán con autorización del instituto y bajo la legislación vigente.

Las prohibiciones

Por supuesto que en caso de aprobarse, la legalización de la marihuana tendrá restricciones y prohibiciones, en particular, no se permitirá el comercio, distribución, donación, regalo, venta ni el suministro de productos de cannabis a menores de edad.

Tampoco se podrá emplear a menores de edad en actividades de comercio, distribución, donación, regalo, venta y suministro de productos de cannabis.

Aunque la ley no prohibe expresamente transportar cannabis, esta actividad solo se menciona como permitida en los casos del uso comercial y farmacéutico. Al respecto, la Ley General de Salud ya menciona que se pueden poseer 5 gramos de marihuana.

También quedará estrictamente prohibido conducir cualquier vehículo a manejar equipo o maquinaria peligrosa bajo el efecto del THC.