*Este texto es parte de una serie en la que revisamos las propuestas que los candidatos presidenciales incluyeron en sus plataformas presentadas ante el INE.

A principios de los años 2000, los mexicanos comenzamos a hablar de los ninis, jóvenes que ni estudian ni trabajan, y que como consecuencia de ello no tenían un futuro prometedor. Tampoco gozaban de una buena reputación y eran estereotipados con la imagen de un chavo sentado todo el día frente al televisor o la compu, comiendo chatarra y entretenido con los videojuegos.

Pero muchos ninis no lo fueron por decisión propia. De hecho, más de la mitad son mujeres que abandonaron la escuela durante su adolescencia principalmente porque se embarazaron, de acuerdo con un estudio del Banco Mundial sobre el fenómeno en América Latina. Ellas no buscan empleo porque se dedican al hogar, una actividad valiosa que no es remunerada.

En cuanto a los hombres, la mayoría de ellos no desertan para ver televisión o pasar el tiempo frente a los videojuegos, sino porque son pobres y necesitan dinero, revela el estudio. Pero al tener una escolaridad limitada y nula experiencia laboral, deben conformarse con empleos temporales, inestables y mal pagados que de un día a otro desaparecen dejándolos en la calle.

En México hay 30.7 millones de personas que tienen entre 15 y 29 años. De ellos, el 22.1% ni estudia ni trabaja ni se capacita, colocando al país como el quinto con más ninis de entre los miembros que conforman la OCDE.

Tener tantos ninis es un problema que debería importarnos, no porque sean vagos o rebeldes sin causa, sino porque son personas con el futuro truncado. Además, el país también se ve afectado porque está desperdiciando su bono demográfico: de nada sirve tener una población en edad productiva cada vez más numerosa si se desaprovecha su talento al no ofrecerle oportunidades de educación y empleo. Y la factura tarde o temprano la tendremos que pagar todos.

En algunos casos ya lo estamos haciendo. El informe del Banco Mundial indica que durante el sexenio de Felipe Calderón (2007-2012), el aumento de ninis explicó al menos una cuarta parte del incremento de los homicidios. Y con la idea de evitar que más jóvenes se sumen a las filas de la delincuencia, Andrés Manuel López Obrador propone el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”.

Bajo el lema de “Becarios sí, sicarios no”, el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia promete que si gana apoyará cada año con 3 mil 600 pesos mensuales a 2 millones 300 mil ninis mientras son capacitados para el trabajo en empresas productivas del campo y la ciudad.

No es que AMLO haya descubierto el hilo negro, pues ya existen programas como Bécate, que funciona de la misma manera, solo que en ese caso la ayuda va de uno a tres salarios mínimos (de 2 mil 650 a 7 mil 952 pesos mensuales) por un periodo máximo de tres meses. AMLO aún no detalla por cuánto tiempo otorgaría el apoyo económico al joven que lo requiera.

Lo que sí es un hecho es que su proyecto es más ambicioso porque pretende llegar a más de 2 millones de personas al año, en tanto que Bécate ha atendido a un millón 200 mil desde que inició este sexenio hasta agosto de 2017, según cifras oficiales.

El problema es de dónde saldrá el dinero. Si a cada uno de los 2.3 millones de ninis le tocan 3 mil 600 pesos mensuales, significa que en un mes el gobierno tendría que desembolsar 8 mil millones de pesos: casi 100 mil millones al año. Para que te des una idea, esto equivale a todo el presupuesto que tiene este año la Secretaría de Desarrollo Social repartido en programas gigantescos como Prospera, Pensión para Adultos Mayores, Comedores Comunitarios, las estancias infantiles, Diconsa y Liconsa, entre otros.

Dado el monto que se necesita, los detractores de López Obrador califican su propuesta de "ocurrencia". "El Peje" ha dicho en su defensa que muchas de sus ideas serán una realidad con los ahorros que obtenga del combate a la corrupción y la reducción de los sueldos y privilegios de los altos funcionarios.

Sea o no viable, quien gane la elección tendrá que hacer algo con los 6.7 millones de jóvenes mexicanos sin escuela ni trabajo, más allá de suponer que están así porque así lo quisieron.

*mexico.com también te explicará las propuestas de Ricardo Anaya y José Antonio Meade.