Si ninguna escuela pública se desplomó en el sismo del 19 de septiembre de 2017 fue gracias a las estrictas normas de construcción que deben tener los planteles en el país y al reforzamiento que han recibido.

Quien se encarga de supervisar que las empresas constructoras den cumplimiento a esas normas son los Institutos de Infraestructura Física Educativa a nivel estatal con la asesoría técnica del Instituto Nacional para la Infraestructura Física Educativa (Inifed), un órgano sectorizado de la SEP.

El INIFED surgió en 2008 y tuvo su origen en el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas, creado en 1944, y responsable de la seguridad de las estructuras de los planteles escolares.

Además de supervisar la aplicación de las normas de construcción de escuelas públicas en el país, el Inifed coordina la aplicación del programa Escuelas al Cien, que busca dar mantenimiento a planteles escolares en todo el país a través del Fondo de Aportaciones Múltiples, entregado a cada uno de los estados

Cada gobierno estatal tiene acceso a recursos del FAM para realizar trabajos de mantenimiento, mejoramiento y construcción de escuelas públicas, con la supervisión técnica del Inifed. Al tratarse de recursos federales, muchos gobiernos estatales están bajo la vigilancia del gasto por parte de la Auditoría Superior de la Federación, quien evalúa que se ejerzan de forma eficiente.

Los sismos del 7 del 19 de septiembre dejaron en descubierto que hay un déficit de especialistas para evaluar la infraestructura escolar. Las escuelas deben ser evaluadas periódicamente por un especialista en seguridad estructural, de los cuales hay poco más de 210 en activo tan solo en Ciudad de México, por no hablar de otros estados.

Los planteles escolares tienen una clasificación especial en el Reglamento de Construcción de Ciudad de México, debido a que albergan a población vulnerable y porque en caso de desastres naturales pueden ser ocupados como refugios.

Es por ello que los trabajos de obra deben ser supervisados por especialistas en estructuras, no por un arquitecto o ingeniero solamente.

Si la reconstrucción de las escuelas ha tomado casi dos años, se debe en parte a que hay pocos especialistas en seguridad estructural, se hizo mal el cálculo de los daños y costo de reconstrucción y a que las reglas de cumplimiento para tener acceso a los recursos federales y a que no todos los estados han cumplido con las reglas de acceso a esos recursos. No solo es construir una escuela, sino que los trabajos cumplan con las normas de seguridad.

El presidente, Andrés Manuel López Obrador, anunció hace unos días que tiene la intención de desaparecer el Inifed y que busca entregar los recursos de mantenimiento a las escuelas a comités de profesores y padres de familia.

Este plan deja fuera la necesaria supervisión de especialistas que garantizan que las escuelas sean seguras.

Más de 300 escuelas en Ciudad de México con daños graves después del sismo del 19 de septiembre de 2017 han sido objeto de reconstrucción con recursos del Fondo Nacional de Desastres Naturales por parte del INIFED.

Si bien los trabajos no han sido tan inmediatos como se prometió después del sismo y en tiempos electorales, los trabajos de reconstrucción han dejado de ser una prioridad y quedado fuera de la agenda de nuevos gobiernos.

El INIFED es el único organismo con personal especializado en el tema y su desaparición deja sin tutela la planeación y distribución de los recursos para construir escuelas seguras.

En diciembre pasado, el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, anunció que uno de los 10 puntos prioritarios en materia educativa es el de la infraestructura. “Es un tema que no está en la reforma constitucional, pero que, obviamente, estará reflejada en las prioridades del sector educativo, en las tareas del Inifed. En este momento, como ustedes saben, el día de ayer se planteó el tema de la reconstrucción, tenemos que iniciar reconstruyendo todo el tema de las escuelas que se perdieron o se dañaron fuertemente por los sismos”, dijo el secretario en una de las conferencia matutinas que la el presidente en Palacio Nacional.

El 15 de junio, el presidente López Obrador confirmó que intenta desaparecer al Inifed, pero no dijo cómo piensa garantizar la seguridad estructural de las construcciones que acuerden padres de familia y profesores.

Ya no va a haber dependencias como había antes, el CAPFCE o la institución que sustituyó al CAPFCE construyendo escuelas, se va a entregar el apoyo de manera directa a cada escuela, para que nos ayuden maestros y padres de familia y se mejore la situación de los planteles escolares”, afirmó.

Su propuesta se limita a la distribución de recursos. “Tenemos pendientes de las escuelas que fueron afectadas por los sismos que todavía no se construyen las nuevas o no se reparan las que sólo requerían eso, reparación”, dijo el 19 de junio pasado. Una de las varias escuelas que está pendiente de reconstrucción en Ciudad de México es la secundaria 31 Dr. Alfonso Pruneda, debido a que se encuentra en un tipo de suelo complicado para edificar, por lo que se requieren estudios de mecánica de suelos y un proyecto que garantice la seguridad de sus casi 800 alumnos.

Si bien la propuesta del presidente no solo implica cambios en varias leyes generales que requiere pasar por el congreso, hace un lado la importancia de la seguridad de las escuelas y su adecuada supervisión.