Escasez de agua, hundimientos y mayor contaminación son algunos de los efectos que ha ocasionado la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en el lago de Texcoco, en el Estado de México, advierten especialistas.

De acuerdo con expertas en materia ambiental y ecológica, el proyecto —considerado el más grande en el país y en el cual se han invertido más de 129 mil millones de pesos— ha causado daños entre la población de la zona oriente del Estado de México, así como en la fauna del área.

Sin embargo, las afectaciones a la ecología, el clima y el medio ambiente no son ni serán exclusivas del Estado de México, pues debido a la cercanía de la zona oriente con la Ciudad de México, los capitalinos también sufrirán las consecuencias.

Patricia Escalante, bióloga e investigadora de la UNAM, asegura que el lago de Texcoco, en donde se colocará una plancha de concreto para las pistas y la terminal, es la cuenca y humedal más importante del Valle de México.

“Los humedales son muy ricos en biomasa y en diversidad biótica (...) el principal problema es que (el lago) es el lugar más rico de toda la cuenca de vida”, asegura la experta, quien lleva a cabo una investigación sobre los efectos del megaproyecto desde el Instituto de Biología de la UNAM.

Aunque todas las especies de la zona tendrán cierto daño, de acuerdo con la investigadora, hay tres especies endémicas que son las que se encuentran en mayor peligro: el rascón azteca, que solo se encuentra en el centro de México y en humedales; la mascarita volcánica, un pájaro de humedad, y el pato mexicano.

A estas especies se suma el chorlito nevado, que aunque no es una especie endémica, se encuentra en peligro se extinción y anida en planicies salinas como en las que se están llevando a cabo el proyecto del NAIM en Texcoco.

Se está haciendo mucho más daño de lo que se había comprometido (...) es enorme, por eso lo estamos considerando como ecocidio. 

Patricia Escalante / investigadora de la UNAM


Además, detalla Escalante, otras especies que se podrían ver afectadas son las aves de paso, es decir, las que en su proceso de migración pasan por el sitio; sin embargo, algunas pasan el invierno en la zona.

El daño al medio ambiente

Pero no solamente la fauna está en peligro: también los ciudadanos.

De acuerdo con la doctora e investigadora de la UNAM Fernanda Paz, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias, otro daño ha sido el que ha generado la sobreexplotación de las minas de la zona oriente del Estado de México, específicamente en 43 municipios de los cuales se está extrayendo material como piedra, tezontle y basalto para rellenar el lecho del lago de Texcoco.

“No hay lógica. Tenemos que hacer un hoyo, tenemos que vaciar el hoyo, tenemos que sacar 5 millones de toneladas de piedra, tezontle y basalto que están saliendo de la zona oriente del Estado de México, alrededor de 43 municipios de los cuales 28 se han presentado denuncias por extracción de material petreo”, explicó Paz a mexico.com.

Hasta el momento se tiene registro de que en dicha zona operan 119 minas, algunas privadas y otras ejidales; sin embargo, investigadores tienen conocimiento de que son más de 150 lugares de donde se extrae material pétreo; es decir, algunas operan sin permiso y sin que haya consecuencias al respecto.

Ante la sobreexplotación de las minas, en 28 municipios como Ixtapaluca, Texcoco y Otumba se han presentado quejas por la extracción del material pues se han dañado viviendas debido a las explosiones, además de que las zonas públicas se han visto afectadas.

También la salud de los pobladores podría verse afectada, pues, de acuerdo con María Fernanda Paz, en algunas zonas se ha dado un efecto que los pobladores llaman la “lluvia roja”, que es el polvo que suelta el Tezontle".

De acuerdo con Patricia Escalante, el estilo de vida de las poblaciones aledañas a la zona del nuevo aeropuerto se verá afectada, pues habrá escasez de agua y su principal actividad económica es campesina.

“El problema del agua y el clima es muy grave para toda la cuenca, pues se van a liberar gases invernaderos de la cuenca (...) esta obra por ningún lado es sustentable, hay daño por todos lados”, asegura.

¿Y cómo afectará a los chilangos?

En Ciudad de México, de acuerdo con Escalante, no hay suficiente espacio para que se recarguen los mantos acuíferos, función que desempeña la cuenca del lago de Texcoco.

“Ahora se van a vaciar esos cuerpos de agua, lo que afecta a su vez al clima, que será más seco y habrá más lluvias torrenciales”, apunta la investigadora.

Si los pozos no se recargan, acota, habrá más hundimientos, lo que a su vez afectará al drenaje.

“Es pérdida de agua para muchas colonias (...) Si no se recargan los mantos acuíferos seguimos extrayendo agua de los pozos, entonces la ciudad se sigue hundiendo lo que daña el drenaje", explica.

El proyecto del nuevo aeropuerto, impulsado por el presidente Enrique Peña Nieto, concluirá en 2024; sin embargo, el gobierno entrante, que será encabezado por Andrés Manuel López Obrador ha asegurado que someterá el seguimiento de la construcción a una consulta ciudadana a finales del mes de octubre.