A unos días de que Roma, de Alfonso Cuarón, haga historia con sus 10 nominaciones en los premios Oscar en Estados Unidos, el cine mexicano se encuentra en pie de lucha en su propio país. La comunidad cinematográfica mexicana creó en redes sociales el hashtag #ElCineEsArteYCultura para manifestar su desacuerdo con una propuesta en el Congreso para homologar al cine como un medio de comunicación en vez de considerarlo arte.

El diputado Mario Moreno Gil presentó una iniciativa para modificar el nombre de la Comisión de Cultura y Cinematografía a Comisión de Arte y Cultura, excluyendo así al cine de esta instancia. De acuerdo con su propuesta, el cine se integraría a la Comisión de Radio y Televisión por coincidir con estos medios en su “impacto masivo y uso de herramientas tecnológicas en constante vanguardia”, según dijo en conferencia de prensa.

Para Moreno Gil, el cine es una industria cuyos procesos de realización, distribución y comercialización implican una complejidad que a su parecer requiere de otro tipo de acercamiento en temas como presupuestos, profesionalización y fomento.

Durante las elecciones federales, Moreno Gil basó su campaña en una propuesta de gobierno humanista, en la que se comprometió a legislar en favor del arte, la cultura y la educación. El diputado por el distrito 5 de Baja California tiene estudios en arquitectura (con licenciatura trunca) y experiencia como director de arte en radio y televisión.

#ElCineEsArteYCultura

La comunidad cinematográfica mexicana no tardó en responder. Tanto la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas como directores, actores y productores que han hecho del cine su ventana de expresión y su modo de vida se expresaron en redes sociales.

Algunos propusieron entablar un diálogo entre la comunidad del cine mexicano y los legisladores, para sumar ideas y acciones en beneficio del cine mexicano.

Otros explicaron a Moreno Gil algunas razones por las que el cine no debería dejar de considerarse un arte:

Entre otros miembros de la comunidad cinematográfica mexicana se expresaron cineastas cuyas películas han llevado la cultura mexicana y su riqueza al extranjero, como Issa López, quien ganó más de 20 reconocimientos internacionales con su película Vuelven, y Hari Sama, quien recientemente presentó Esto no es Berlín en Sundance.

Tanto Moreno Gil como Sergio Mayer, presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía, respondieron que están abiertos al diálogo con la comunidad cinematográfica para considerar sus voces en esta situación.

Mayer expresó: “La Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados está abierta al diálogo, escuchamos todas las voces y es bienvenida la participación de todas las expresiones culturales para fortalecer el trabajo legislativo”.

Mientras que Moreno Gil aseguró: “Ante las inquietudes de la iniciativa que presenté, tuve una muy buena plática con Sergio Mayer y vamos a organizar una mesa de trabajo para platicar nuestra propuesta y escuchar todas las voces”.

De acuerdo con el sitio oficial de la LXIV Legislatura, la misión de la Comisión de Cultura y Cinematografía es: “Impulsar una agenda legislativa en el marco de los principios constitucionales que posicione y reconozca a la cultura y la cinematografía como elementos estratégicos para el desarrollo de nuestro país”.

Finalmente, el diputado Moreno Gil publicó en sus redes sociales una carta dirigida a la comunidad artística mexicana en la que busca aclarar algunos puntos de su iniciativa. De acuerdo con esta carta, se trata solo de un cambio de nomenclatura para que se legisle con una visión más amplia.

“Para el caso del cine, se busca que esta expresión cuente con dos frentes: por un lado que toda la parte artística del cine se trate en una Comisión de Arte y Cultura... y por otro lado, que las etapas relacionadas con los procesos de distribución, exhibición y transmisión se legislen en una Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía”.

También reiteró su apertura al diálogo.

El cine mexicano y la 4T

Desde el inicio de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, el cine mexicano y la comunidad que lo integra han tenido algunos conflictos con la actual administración nacional.

A inicios de diciembre de 2018, el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) anunció la desaparición de la plataforma de streaming Filminlatino, situación que causó disgusto tanto en realizadores como en la audiencia. El caso incluso llegó a los oídos de Guillermo del Toro, quien ofreció su apoyo para que la plataforma, una importante ventana de exhibición para el cine nacional, no fuera cancelada. El resultado fue la confirmación de la continuidad de Filminlatino, con algunas modificaciones.

Otro tema fue la falta de recursos para la Academia Mexicana de Cine, que no fue tomada en cuenta en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019. La AMACC tendrá que competir por una asignación de fondos en el Programa de Apoyos a la Cultura (A268) que contiene los 500 millones de pesos que fueron agregados al ramo 48 de cultura después de que la comunidad cultural y artística en México reclamara un recorte de esa cantidad al presupuesto de cultura para este año.

A mediados de febrero, la Academia todavía no cuenta con certeza acerca de los recursos . Esta institución fue fundada en 1946 y sus funciones incluyen la difusión, investigación, defensa y promoción del cine nacional. Además es el organismo encargado de proponer a las películas que representarán a México en competencias internacionales, como es el caso de Roma este año en premiaciones como el Goya y el Oscar.

Irónicamente, el Senado de la República a través de la Comisión de Asuntos Indígenas anunció esta semana que reconocerá de manera especial al director y protagonista de Roma por su labor especial en difundir y promover el uso de lenguas indígenas en el cine.