Los tlacuaches y la UNAM tienen una relación.... complicada. Aunque Ciudad Universitaria se ha vuelto su hábitat, infraestructura como los contenedores de basura también se ha convertido en una trampa mortal para ellos.

En abril pasado, un grupo de estudiantes de la UNAM que forman parte del colectivo Rescate Tlacuache comenzaron a subir videos de tlacuaches atrapados en botes del campus.

Eduardo de la Rosa, fundador del grupo y alumno de biología de la Facultad de Ciencias, ha propuesto colocar una cadena en estos contenedores para que los animales puedan treparla, salir libres y con ello evitar su muerte.

Las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) conocen la problemática y saben que existe el riesgo de que los tlacuaches puedan morir dentro de los botes, pero también argumentan que poner una cadena no es la solución.

Esta historia comienza en agosto de 2017, cuando el estudiante Eduardo de la Rosa recorría el Espacio Escultórico de la UNAM en su bicicleta; tomó un descanso y al tirar el envase de una bebida se percató que dentro del bote de basura había dos tlacuaches vivos que intentaban salir pero no podían.

El joven de 22 años ayudó a las zarigüeyas y las puso en libertad. Desde entonces, dice en entrevista con mexico.com, intenta ir diario a revisar los botes de basura, los cuales considera una trampa mortal para estos animales que habitan dentro la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA) de la UNAM y también en la parte urbana de Ciudad Universitaria.

Todo el campus es hábitat del tlacuache, dentro de las facultades y en las colonias aledañas. Para ellos (las zarigüeyas ), los botes de basura son una fuente de alimento muy fácil y lo que pasa es que ellos trepan para entrar por la comida pero ya no pueden salir porque la superficie del bote de basura es lisa”, detalla Eduardo.

“Por sus hábitos, los tlacuaches se hacen los muertos y entonces nadie se da cuenta que están dentro del bote y la gente les sigue tirando basura. Ahí se asfixian, se intoxican por alguna colilla de cigarro o pintura o se mueren por deshidratación”, agrega el joven.

El estudiante de séptimo semestre de biología nos cuenta que ha encontrado tlacuaches muertos, por esa razón puso al tanto a las autoridades del Espacio Escultórico de la UNAM y en junio pasado consiguió que a los 12 botes de basura que existen dentro de ese espacio se les colocara una cadena metálica en su interior, por la cual los tlacuaches pueden escalar para salir.

“Ya con las cadenas no hemos encontrado tlacuaches atrapados ni muertos”, sostiene el estudiante.

Posted by Rescate Tlacuache-RETA on Wednesday, June 13, 2018

Ahora Eduardo y más universitarios que se han sumado a la iniciativa Rescate Tlacuache intentan que esta medida sea implementada en toda la Ciudad Universitaria.

“Nosotros hemos intentado hablar con las autoridades, en la zona cultural ya pusieron las cadenas, en el Instituto de Ecología ya van a ponerlas sus botes, pero el punto es que queremos llegar a los altos mandos para que estas medidas sean definitivas. Nosotros podemos poner las cadenas, pero queremos que intervengan las autoridades de la UNAM para que sea oficial y no las quiten”, agrega De la Rosa.

“Las cadenas no son una solución”

Hablamos con el biólogo Guillermo Gil Alarcón, responsable del Departamento de Protección de Flora y Fauna de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA) de la UNAM, un área de más de 124 hectáreas donde habitan el tlacuache y más de mil 800 especies como la zorra gris.

Los botes de basura, señala, deben ser cambiados para que ningún animal entre en ellos, pero las cadenas no son una solución adecuada.

Gil Alarcón dice en entrevista telefónica con mexico.com que poner cadenas dentro de los botes haría más fácil para los tlacuaches la labor de conseguir comida chatarra, dado que su naturaleza es buscar el camino más fácil. Esto generaría más enfermedades a esta especie, pero sobre todo provocaría un desequilibrio en la Reserva Ecológica, pues esta zarigüeya dejaría de hacer sus funciones naturales, como cazar, ser cazada, comer frutas y regar las semillas.

“Para nosotros no es una solución (poner la cadena), porque para nosotros un tlacuache no debe entrar a la basura, porque lo que se están comiendo son residuos humanos y esto los daña y evita que hagan sus funciones naturales, como cazar o ser cazados. Esta chatarra les causa placa bacteriana, obesidad, gastritis, todo les genera daños. Están mal los botes y es algo que se tendría que replantear pero para que los animales no entren, pero no creemos que sea la solución lo de las cadenas”, dice el experto, quien desde hace 10 años trabaja en la REPSA.

El biólogo detalla que estimaciones refieren que hasta 3 mil tlacuaches habitan en Ciudad Universitaria, y dentro de la reserva no hay un número específico, pero hay zonas donde coexisten grupos de hasta 600 de estos animales. Anualmente, agrega el especialista, se reportan 400 muertes de estos marsupiales por diferentes causas.

Tlacua en bote

#VidaSilvestreUrbanaDeCU Los trabajadores de intendencia nos mencionan que al día al menos sacan un tlacuache de los botes exteriores, especialmente del de desechos orgánicos. Para los tlacuaches es fácil entrar pero salir es prácticamente imposible. Si te topas un tlacua dentro de un bote, puedes, desde simplemente voltear el bote, recordando siempre recoger lo que quedó tirado... o con guantes de carnaza, para que te sientas seguro y hagas un buen manejo, tratar de sujetarle la cola para poderlo sacar. El problema no se resuelve tapando el bote de basura, ya que la apertura que se tiene que dejar sigue permitiendo que el tlacua entre y hace más complicada su recolección. Quizá la solución esté en no dejar nuestros residuos orgánicos en CU y llevárnoslos a casa para compostearlos :/ :) Gracias a los compañeros de Ciencias por avisarnos del tlacua :D Video Rodrigo Holguín

Posted by REPSA on Thursday, June 23, 2016

Guillermo Gil asegura que puede haber muertes de tlacuaches dentro de los botes de basura, pero esta situación no diezma a la población —la cual no está en peligro de extinción—. Agrega que los trabajadores de la universidad y los estudiantes regularmente son quienes liberan a los animales. Lo que los pone en mayor riesgo, indica, son los atropellamientos, y se presentan hasta dos episodios por semana.

Le preguntamos al biólogo Guillermo Gil Alarcón cuál sería la propuesta para proteger a los tlacuaches, y él mencionó que son medidas complejas, pero lo primero que se debe hacer es dejar que los tlacuaches vivan sus procesos naturales y ser autosuficientes, evitar darles de comer, generar basura y frenar la intervención urbana.

El biólogo agregó que en las redes sociales de REPSA hay más información y tutoriales sobre qué hacer en caso de encontrar un tlacuache dentro los botes de basura.