Sus enemigos le decían “negro” en tono despectivo, pero Vicente Guerrero fue un militar que luchó por la Independencia de México, abolió la esclavitud y se convirtió en el primer presidente de México afrodescendiente.

El papel de la población afrodescendiente no se ha destacado en la historia mexicana. Parece que ha sido una historia entre españoles, criollos e indígenas, pero gracias a nuevos trabajos de investigación en historia, se ha recuperado la memoria de las personas que lucharon por el México Independiente.

La investigadora María Dolores Ballesteros Páez, del Instituto de Investigaciones doctor José Luis Mora, documenta en su libro “Vicente Guerrero: insurgente, militar y presidente afromexicano” cómo cambiaron las representaciones del militar originario de Tixtla, Guerrero.

En algunas pinturas y representaciones de Guerrero, lo muestran con sus rasgos afro como una forma de insulto, pero en otros momentos de la historia luce más “blanco”, con el puro interés de inclusión en la clase política a la que llegó a pertenecer, documenta la historiadora en un libro que recibió un reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 2011.

“Estas representaciones nos hablan de una sociedad que quería ignorar la variedad racial del México independiente para presentar una falsa homogeneidad”, indica Ballesteros Páez en su libro.

La Independencia y la abolición del sistema de castas dificultó el registro de aquellos afromexicanos anónimos y la visión que se tenía de ellos, explica.

“En las imágenes donde se enfatizaba la elegancia de la élite política y militar mexicana era blanqueado, en otras era presentado tal y como era: una persona morena, de ascendencia africana. Si esto ocurrió con un héroe de la insurgencia que llegó a la presidencia de la República y que nunca se avergonzó de su origen racial, ¿qué no pasaría con quienes conscientemente quisieron blanquear su pasado, con quienes contasen con suficiente capital como para alterar la paleta del artista?”, cuestiona la investigadora.

Cuando recibió el reconocimiento, la historiadora dijo que “Tenemos una deuda importantísima con esta población, con estas personas esclavizadas que salieron de África, y llegaron a América procedentes de España, quienes participaron con su trabajo en la construcción de esta sociedad”.

En el libro “Los negros que liberaron a México”, Ted Vincent (Chicago, 1994) argumenta la población indígena se disminuyó considerablemente entre las pestes, la hambruna y las guerras desde la época de la conquista hasta el siglo XVII, por lo que la corona española hizo traer a población de África en condiciones de esclavitud para los trabajos forzados.

En algunas biografías de José María Morelos y Pavón y de Juan Álvarez también se consigna su origen mulato. Parte de la población de Guerrero luchó bajo el mando de Morelos.

El Colegio de México señala que Álvarez, destacado en la Guerra de Independencia y en las Guerras de Reforma, fue hijo de un hombre español y madre acapulqueña y en sus representaciones se observa su pelo rizado y su tono de piel mulato.

Morelos reclutó a gran parte de su ejército en la Costa Chica de Guerrero, donde gran parte de la población de afrodescendiente, señala Vincent.

El historiador hizo una investigación con base en el registro de los héroes y participantes de la independencia, donde destacan como afrodescendientes Juan Álvarez, Juan del Carmen, Hermenegildo Galeana, José María Morelos y Pavón, José “Amo”, Antonio Torres y Valerio Trujano.

Las otras batallas

Gaspar Yanga puede considerarse uno de los primeros héroes de independencia del pueblo afrodescendiente en México, pues inició una lucha antiesclavista a finales del siglo 16 en Veracruz.

Logró escapar de la esclavitud y él y "su gente construyeron una pequeña colonia libre en las montañas, quienes sobrevivían en parte por la detención de caravanas que traían a Veracruz bienes y alimentos, según refiere Conapred.

Después de 205 años de independencia, por primera vez se contabilizó a la población afrodescendiente en el México moderno.

Son 1.3 millones de personas, que representan alrededor del 1% de la población total del país y se concentran principalmente en municipios de la Costa Chica y Costa Grande de Guerrero y Oaxaca y en Veracruz, según la Encuesta Nacional de Población 2015.

En 100 de más de 2 mil 438 municipios del país, al menos el 10% de su población es afrodescendiente. Guerrero es la entidad que tiene la mayor proporción, con 6.5%; le siguen Oaxaca con 4.9% y Veracruz de Ignacio de la Llave que registró 3.3%, según la Encuesta censal de Inegi 2015.

Un 15.7% de la población afrodescendiente de 15 y más años no sabe leer ni escribir un recado, tres veces la media de analfabetismo a nivel nacional, que es que de 5.5% y su principal actividad es la agropecuaria.

Las personas que se reconocen como negras o afromexicanas han impulsado el reconocimiento de sus derechos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y trabajan por erradicar los estigmas y prejuicios en torno a este sector de la población.