Estas elecciones en México han sido, además de las del triunfo de AMLO, las de las coaliciones extrañas. Aunque no fue el caso del PRI —que acudió con sus socios habituales del Verde y Panal— sí fue el caso del conservador PAN y Movimiento Ciudadano, a los que se sumó la izquierda del PRD; y desde luego, el caso de Morena y del Partido del Trabajo (de corte progresista), a los que se sumó el ultraderechista y evangélico Encuentro Social (PES).

Pero la coalición Juntos Haremos Historia, que en un principio podría parecer un matrimonio destinado a fracasar, resultó bien para los novios. AMLO ganó millones de pesos para su campaña y miles de spots publicitarios en radio y televisión; y el PES, pese a que podría perder el registro, ha logrado cuotas de poder en el Congreso que jamás soñó conseguir por su cuenta.

El triunfo arrollador de Juntos Haremos Historia en el Congreso, con poco más del 40% de votos en ambas cámaras, ha llevado a una situación inédita en la historia del parlamento mexicano. El PES, que se perfila como cuarta fuerza política por delante del PRI con una estimación de 55 diputados y ocho senadores, sacó menos de un 3% en todas las votaciones emitidas. En concreto, no llega al 2.7%. Esto lleva a la pérdida del registro. Es decir, a que desaparezca el partido.

“Es una alianza estratégica que hasta este momento no ha influido en la plataforma de gobierno (de AMLO), donde no hay ningún indicio de que haya hecho un compromiso en política pública, ni en sus nombramientos de gabinete, donde el PES no tiene ningún representante”, explica John Ackerman, asesor y amigo personal de López Obrador.

“De acuerdo a la ley mexicana está prohibida la compra de tiempo en televisión y radio, y la cobertura de las grandes televisoras está en contra de él (AMLO). Él tenía que encontrar la forma de ampliar su presencia en radio y TV para difusión, y gracias a la alianza con el PT y el PES, se le duplican la cantidad de spots", dice Ackerman.

Desde 2007 se estableció la prohibición de la compra anuncios con fines electorales por parte de los partidos políticos en televisión y radio; y es el INE el encargado de distribuir los minutos asignados. Tres de cada diez se distribuyen de forma igualitaria, y los siete restantes, según los resultados obtenidos en la última elección de diputados.

De un total de 22 millones de spots para partidos políticos en toda la campaña, el PRI-PVEM-Panal se llevaron casi nueve millones. El PAN-PRD-MC, ocho millones y medio. Morena, un partido con escasa representación parlamentaria hasta ahora, le tocaban solamente dos millones. Gracias al PES y al PT, logró llegar superar los cuatro millones de spots.

De acuerdo a un análisis de los acuerdos de coalición elaborado por la consultora Strategia Electoral y publicado en Animal Político, además de tiempo de emisión en medios, Encuentro Social aporta dinero a la coalición liderada por Morena. Los tres partidos se comprometieron a dar el 60% del financiamiento recibido conforme a la ley electoral a la coalición y quedarse el 40% restante para sus campañas. Como el PES recibió 398 millones de pesos, entregó 238 millones a Juntos Haremos Historia.

¿’Bye bye’, Encuentro Social?

Entender qué saca el PES de este matrimonio y cómo puede llegar a desaparecer como partido en el momento de su mayor éxito político requiere meterse en cifras. México tiene 300 distritos electorales. Juntos Haremos Historia fue en coalición en 292 de ellos.

De estos, 142 fueron candidatos a diputados de Morena, 75 del PT y 75 del PES. “Es decir, en la mayor parte de las posiciones, presentaron un candidato postulado por los tres”, nos dice Francisco Rojas, coordinador general de proyectos de Strategia Electoral.

Imaginemos una de las casillas electorales a diputados donde el candidato de la coalición fuera del PES. Un votante normal, sin un conocimiento pormenorizado de la política y sus caminos, quiere votar por Morena. Así que tacha Morena.

Pero en esa casilla concreta, como Morena no tiene candidato a representante, ese voto va al diputado del PES, pero no cuenta para que el partido conserve su registro. Esta es la explicación de por qué el PES va a lograr decenas de diputados a la vez que está en peligro de desaparecer. “La gente no alcanza a verlo a primera vista por que es absurdo, aunque también es tarea del elector saber por quién vota″, dice Rojas.

La pérdida de registro ha pasado antes en México, como en el caso del Partido Humanista. Pero nunca con un grupo como el que podría tener en breve el PES. Más de 50 diputados —más de la décima parte de los representantes— si se cumplen las predicciones, no tendrían un partido fuera del parlamento.

“Es el ejemplo de lo barroco, lo raro, que puede ser nuestro sistema electoral. En nuestra legislación, son las personas las que tienen los triunfos políticos. El acta de diputado es nominal, por lo que el candidato puede asumir como diputado aunque ya no exista su partido político”, cuenta Rojas, “si pierde el registro, se inicia un proceso de liquidación y se declara la pérdida de registro”.

Hay dos interpretaciones de qué puede pasar ahora. Rojas cree que no podrían tener grupo propio, entonces quedarían esos escaños huérfanos. Estos podrían sumarse a la bancada que quisieran. “Alguno podría pensar que se sumarían al grupo de Morena o PT”, vaticina Rojas, “pero en México nunca se sabe”.

Otra opinión tiene María del Carmen Nava, politóloga especialista en poder legislativo y partidos políticos, y directora de la consultora Visión Legislativa. “En este caso, ya que lograron representación parlamentaria, mi lectura es que por la ley de partidos políticos, aunque pierdan el registro, si cumplen con los legisladores que necesitan, pueden formar grupo parlamentario propio”, nos cuenta.

En el Parlamento, se requieren de cinco diputados para poder formar grupo propio. Una condición que Encuentro Social cumplirá de sobra. “Cuando se registren como grupo, recibirían prerrogativas de financiación o voto ponderado en los órganos de decisión”, cuenta Nava, “el registro no pueden recuperarlo de ninguna manera, tendrían que volver a pasar por el proceso de crear un partido político”.

Este proceso no es sencillo. Se llegaría a la extraña situación en la que la cuarta fuerza política del Parlamento no tendría partido en la vida ciudadana. “El pragmatismo político mexicano al 100%”, califica Rojas la coalición entre el PES y Morena. En estado puro.