Guerrero es uno de los estados con mayores índices de pobreza en México, y es a su vez, uno de los principales productores de goma de opio.

En esta región del sur del país hay muchos campesinos que se dedican a la siembra de amapola, al igual que en el llamado “Triángulo Dorado”, que se localiza entre Sinaloa, Durango y Chihuahua. Más de 100 mil campesinos viven de la siembra de esta planta de donde se extrae la goma de opio, base para producir heroína y otros opioides.

La gente que vive en la montaña, pertenece a las etnias indígenas me´phaa y nauas y suele vivir del autoconsumo, pero la producción de maíz no ha resultado suficiente, tampoco la jamaica o el tamarindo por las condiciones del clima, y fue así que comenzaron hace años a sembrar amapola, lo cual les dejaba ingresos de hasta 40 mil pesos por kilo de goma de opio.

Pero la siembra de amapola en la montaña de Guerrero, actividad ilegal, también implica riesgos y costos para los campesinos. El fundador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña de Tlachinollan en Guerrero, Abel Barrera, explicó a mexico.com que muchas familias ya no pueden ni vivir de eso, pues actualmente les pagan unos 10 mil pesos por cada kilo de goma.

“El precio ha bajado mucho y no ha resuelto el problema de la supervivencia”, comenta el antropólogo.

Cada temporada —que es cada año— se pueden llegar a producir 300 kilos y con los ingresos no resulta suficiente para subsistir.

“(El habitante de la montaña) o siembra estos enervantes o se va a trabajar de jornalero agrícola a los campos de las empresas de Sinaloa, al corte del jitomate y la berenjena, que son mal pagados, pero no tienen otra forma”, comenta Barrera.

Guerrero es campo de batalla entre al menos siete grupos criminales, más grupos armados que se hacen pasar por guardias comunitarias, tomando el control de poblados en la montaña.

Pero debido a la baja en el precio de goma de opio, muchos se han dedicado al robo, la extorsión y el secuestro, según testimonios del obispo de Chilpancingo-Chilapa Salvador Rangel, quien ha defendido la siembra de amapola como forma de sustento.

El obispo ha llegado a pedir que frenen la erradicación de plantíos con fumigaciones aéreas, pues no solo acaban con la planta de amapola, sino con los plantíos de limón y otros árboles frutales.

Sería un ingreso para los campesinos

Esta semana llega al Senado un foro de debate sobre la legalización de la siembra de amapola y producción de opioides, propuesto por el senador por el estado de Guerrero, Manuel Añorve, quien ve en la eventual legalización una posible fuente de empleo para al menos 100 mil campesinos.

“Si legalizamos y lo normamos, como lo hizo Turquía, como lo han hecho otros países del mundo como India, no tenemos por qué no cumplir con los estándares internacionales, le vamos a dar un ingreso importante a estos campesinos”, dijo el senador Añorve a mexico.com en tono entusiasta

"Sobre todo, vamos a terminar con la injusticia de que siempre detienen a quien por necesidad siembra para sobrevivir y no a los verdaderos responsables de generar este tráfico con la amapola.

“Vamos a seguir impulsando la necesidad de la legalización de la amapola con fines medicinales porque es un elemento para bajar los índices de inseguridad en el país", asegura Añorve.

Guerrero está entre los cinco estados con la tasa de homicidios dolosos más alta con 81.3 casos por cada 100 mil habitantes, por encima de Chihuahua, según cifras de 2018 del Sistema Nacional de Seguridad Pública

Un importante mercado de consumo de heroína y otros opiáceos es Estados Unidos, donde el 90% de muestras de heroína analizadas en 2015, indicaban que su origen era México. Nuestro país es el principal productor de goma de opio en Latinoamérica, según el último reporte sobre drogas de la ONU.

La erradicación de cultivos de amapola alcanzó las 28 mil 916 hectáreas en 2017 (poco más del 5% de la producción mundial), casi el doble de lo registrado cinco años antes, 15 mil 786 hectáreas, según el último informe de gobierno de Enrique Peña Nieto en 2018.

La ONU no ha logrado calcular la producción total de opio que se obtiene con base en la superficie estimada de cultivo.

‘El problema de fondo es la corrupción’

En opinión del defensor de derechos humanos Abel Barrera, la falta de fuentes de empleo y de obra pública son parte de lo que hace falta para erradicar la pobreza y disminuir los actos violentos en Guerrero.

Hay una situación de violencias, corrupción y graves violaciones de los derechos humanos, por lo que la legalización en lo único que ayudaría sería a que haya un marco jurídico.

Pero "por sí misma, una legalización tampoco va a ser la panacea a un problema de raíces más ondas”, dice.