La obesidad es uno de los principales problemas de salud pública en México y los padecimientos relacionados con el exceso de peso (como diabetes e hipertensión) ponen en riesgo la sostenibilidad de los sistemas de salud de este país. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México es el 2° lugar mundial en obesidad de adultos en el mundo.

Los malos hábitos alimenticios y un estilo de vida sedentario provocan el aumento de peso tanto en menores de edad como en adultos. Sumado a ello existe mucha desinformación acerca de los valores nutricionales de los alimentos, de las distintas formas de perder peso y de métodos para mantener la línea que pueden derivar en trastornos alimenticios.

Uno de los mitos con más presencia en línea es el de que existen alimentos cuyo consumo “quema” la grasa del cuerpo y mágicamente ayuda a bajar de peso a quien los ingiera. Sin embargo, esto es impreciso, pues en realidad la grasa no funciona de esa manera. Para entenderlo mejor hay que saber cómo es que la grasa se adquiere en primer lugar.

¿Por qué engordamos?

David Prologo, profesor asociado del departamento de Radiología e Imagen de la Universidad de Emory, explica el exceso de grasa en el cuerpo de manera simple. Cuando una persona come una dieta alta en calorías, su cuerpo procesa la grasa para almacenarla en las células adiposas, desde donde saldrán al torrente sanguíneo para dar energía a músculos y órganos. Cuando estas células exceden su capacidad de almacenamiento, el organismo produce más células adiposas que se depositan en otras partes del cuerpo.

Si se consumen dietas altamente calóricas sin que el cuerpo gaste esa energía en actividad física, la grasa se acumula. El cuerpo humano tiene una jerarquía para el gasto de energía acumulada: los azúcares simples (glucosa) son los más fáciles de utilizar, seguidos por los azúcares complejos y al final las grasas.

La grasa es la última reserva energética del cuerpo, que históricamente servía para “ser usada como combustible por los músculos y otros órganos cuando no había alimento disponible, o cuando un depredador nos perseguía”, de acuerdo con Prologo, quien señala que esos “guardaditos” de grasa ayudan a las personas a sobrevivir por más tiempo sin comida o en ambientes hostiles.

¿Cómo se elimina la grasa?

La grasa son moléculas de triglicéridos que no se queman, sino que se oxidan. Esto sucede porque los triglicéridos están compuestos carbón, hidrógeno y oxígeno. Lo que la gente conoce como “quemar la grasa” en realidad es la descomposición de los triglicéridos en sus elementos básicos.

Las células adiposas liberan grasa (ácidos grasos) hacia el torrente sanguíneo, que la lleva a las partes del cuerpo que necesitan energía. El resto se exhala en forma de dióxido de carbono o sale en la orina. La célula adiposa se vacía y muere sin ser reemplazada. Mientras más ocurre esto, menos células adiposas se necesitan y el cuerpo envía la grasa directamente a donde se necesita, de modo que, de acuerdo con Prologo: “el cuerpo se reajusta disminuyendo el número y el tamaño de las células adiposas, lo que posteriormente acelera el metabolismo, disminuye la inflamación, mejora la enfermedad y prolonga la vida”.

¿Qué comer para “quemar grasa”?

Para combatir el sobrepeso y la obesidad, el Instituto Nacional de Salud Pública recomienda una dieta equilibrada: alimentos naturales como frutas, verduras y granos con alto contenido de fibra, no procesados.

De acuerdo con la licenciada en nutrición Adriana Morales, no es que los alimentos mágicamente quemen la grasa, sino que aceleran el metabolismo del cuerpo. Por ejemplo, hay alimentos que pueden aumentar la motilidad gástrica (la comida con alto grado de fibra), activar el gasto energético (termogénicos) o expulsar líquidos y evitar su retención (diuréticos). “Se le atribuyen ciertas propiedades curativas o beneficios a los alimentos que no son completamente ciertas”, dice.

Existen alimentos recomendados por nutriólogos que pueden ayudar a que el cuerpo metabolice mejor la grasa, pero siempre hay que tener en cuenta que no la eliminarán por arte de magia.

Guiso con distintos frutos y vegetales
Guiso con distintos frutos y vegetales

Antioxidantes: Estos ayudan a agilizar el metabolismo, entre ellos están el té verde, la cafeína (en moderación, porque también es diurética), los frutos rojos (como el arándano y la frambuesa), el jitomate, cítricos como la naranja y la toronja, algunas carnes (como la de pescados azules), frutas como la manzana, o raíces como el jengibre, que se utilizan para condimentar.

Altos en fibra: Lentejas, chícharos, frijoles, habas y otras legumbres; también verduras como la lechuga, acelga, espinacas; frutas como la manzana, mandarina, higo; o granos no procesados como el arroz integral, la avena, el trigo y el salvado. Estos alimentos mejoran la digestión y evitan el estreñimiento.

Termogénicos: Estos aceleran el metabolismo y contribuyen a que el cuerpo consuma calorías y elimine la grasa. Entre ellos están el chile (que también es irritante, así que con moderación), el jengibre, la canela y la cafeína.

Ninguna dieta es mágica y para bajar de peso siempre deben considerarse las particularidades de cada persona (padecimientos físicos u hormonales, complexión, etcétera) para adecuar hábitos alimenticios sanos y actividad física que dispare el metabolismo para eliminar grasa.