En plena época vacacional de verano, las costas del Caribe mexicano se encuentran afectadas por el sargazo, un alga color rojizo o café que se expande por las playas y daña no solo el paisaje, sino también las especies marinas y provoca mal olor.

La abundante presencia de esta alga en las costas del Caribe —que es indicador de una creciente contaminación— representa un “desastre natural permanente”, de acuerdo con dos investigadoras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El sargazo actualmente causa afectaciones en Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Mahahual, en Quintana Roo, según un estudio de la Universidad de Florida citado por Reforma, y su volumen incrementa hasta en 100 veces los daños causados por la actividad humana en los mares y las costas caribeñas.

En condiciones regulares, esta planta marina —clasificada como macroalga— es un ecosistema en mar abierto, “no daña y es refugio para tortugas, el pez dorado, el volador y otro endémico conocido como pez sargazo”, explicó Brigitta Ine van Tussenbroek, titular del Laboratorio de Pastos Marinos del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, informó la universidad en un comunicado.

Ante esta “invasión” del sargazo, el fotógrafo estadounidense Spencer Tunick aprovechó sus vacaciones en Tulum y el paisaje de la playa repleta de esta macroalga para captar imágenes de personas desnudas, su característico estilo de fotografía.

Desde junio, en Cancún se puso en marcha un programa emergente de limpieza de cerca de 40 mil metros lineales de costa antes de las vacaciones de verano
Desde junio, en Cancún se puso en marcha un programa emergente de limpieza de cerca de 40 mil metros lineales de costa antes de las vacaciones de verano

¿De dónde proviene?

El sargazo llega al Caribe mexicano procedente del Mar del Sargazo, ubicado en el Triángulo de las Bermudas, o del norte del Ecuador terrestre.

Los residuos orgánicos de todo tipo se convierten en nutrientes para el sargazo, que crece rápido y se duplica cada 18 días, lo que rebasa el equilibrio ecológico.

¿Qué hacer?

Aunque antes del periodo vacacional ya se realizaban tareas para retirar el sargazo en las costas de Quintana Roo, esta medida no ha sido suficiente.

El 2 de agosto pasado, se dio conocer que el gobierno federal aportará recursos adicionales para un plan de recolección de sargazo en la entidad, que incluye el uso de vallas ecológicas similares a las que se usan cuando hay derrame petrolero, y en el Senado de la República ya planean discutir el tema el próximo 10 de agosto en un foro.

Sin embargo, las investigadoras de la UNAM, Marta García Sánchez —especialista en macroalgas— y Brigitta Ine van Tussenbroek, coincidieron en que la mitigación del sargazo “no es sencilla” y requiere un plan de manejo integral en el que se considere el conocimiento científico, un marco jurídico, inversión económica y la participación local, así como una forma más eficiente para recolectar esta alga sin dañar a la fauna.

“Bien manejado, puede ser un biorremediador en el océano, pues contribuiría a no regresar nutrientes al mar”, dijo Brigitta Ine van Tussenbroek.