Huachicol por aquí, huachicoleros por allá. El tema es que desde hace semanas, estas palabras las hemos escuchado más de lo normal. Esto tiene una explicación, y es que Andrés Manuel López Obrador, tiene como uno de sus planes prioritarios combatir el robo de combustible en el país.

AMLO ha dicho, un día sí y otro también, que no descansará hasta que el hurto de gasolina a Pemex sea considerado un delito grave, ya que no solo significa 60 mil millones de pesos al año de “robo a la nación”, sino que detrás hay grupos criminales.

De hecho este jueves 27 de diciembre, anunció en su conferencia de prensa mañanera que el Ejército y la Marina vigilarán 58 instalaciones de Pemex; y que por ser un tema de seguridad nacional, 4 mil elementos de la Sedena y de la Secretaría de Marina se pondrán a la entrada y salida de vehículos en 6 refinerías, 39 terminales de almacenamiento, 12 estaciones de rebombeo y un centro de control.

Pero ¿qué significa la palabra huachicol y de dónde viene?

Luis Ernesto Salomón, es un profesor de la Universidad de Guadalajara, y hace análisis social y político en sus columnas de El Informador. En mayo de 2017, él explicó cómo esta palabra (huachicol) que antes se usaba para definir a unas bebidas hechas de alcohol de caña que se vendían sobre las carreteras de Jalisco, se fue transformando hasta usarse hoy como esa acción que significa robar combustible.

Hace unos 40 años —cuenta— que era común ver letreros de “se vende huachicol”, el cual era ofrecido a la clientela en botellas de medio litro y un litro tapadas con corchos.

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“El parroquiano de turno sabía que un trago de huachicol era tomar el riesgo de dispararle al cerebro. Sin embargo la embriaguez barata subyuga la sensatez. Ahora con esa palabra se designa la venta de combustibles y otras mercancías robadas”, escribió Salomón.

Al final de su columna reflexiona sobre el fenómeno del huachicol y los huachicoleros, y comenta que “ahora los letreros de venta de huachicol se han multiplicado, las botellas se han vuelto bidones y carros-tanque, mientras los pesos se cuentan por millones (...) La embriaguez del huachicol ha llegado demasiado lejos”, dice en la columna.

Efectivamente, si nos vamos al Glosario de la Academia Mexicana del Tequila dice que el “huachicol” era una bebida destilada adulterada con alcohol de caña; es decir, era una especie de falso tequila.

Si nos vamos al diccionario de mexicanismos, de la Academia Mexicana de la Lengua, y buscamos la palabra “huacho”, te manda a ver “guacho”, que en el sureste significa “ladrón”.

No es difícil deducir que a la personas que practiquen el huachicol, se les llame huachicoleros, una actividad que se ha extendido tanto que hasta cumbias tiene.

La banda Chikos Cumbia, tiene un tema llamado La Cumbia del Huachicol, que a la letra dice: “El tema del momento ya llegó / es el huachicol (...)”. Y en el estribillo repite en todo momento que se dio el “gasolinazo / pero yo uso huachicol (...) De Tehuacán a Puebla ya llegó / es el huachicol”.

La Banda Renovación no se queda atrás y en su cumbia habla del “buen negocio que crearon (los huachicoleros) / quienes haciendo hoyos van / por el rancho y la ciudad / su negocio se extendido / como una plaga nacional”.

Y efectivamente lo que dice la cumbia es muy cierto. Según los propios datos de Pemex, en 2007 se detectaron 324 tomas clandestinas. En 2012, cuando el ya expresidente Enrique Peña Nieto llegó al poder, eran 2 mil 621.

El año pasado fueron en total 10 mil 363 y en los primeros nueve meses después del gasolinazo del 1 de enero de 2018, ya son 11 mil 240. Siete estados concentran el 80% de estas tomas: Puebla, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Tamaulipas y Veracruz. Puebla está a la cabeza.

Expertos consultados por mexico.com han dimensionado el problema y el modus operandi de las bandas.

Los huachicoleros venden el hidrocarburo a quien sea, y puede ser a otra delincuencia organizada, explica Martín Barrón, investigador en el Instituto Nacional de Ciencias Penales.

“Para mí, los usos que se dan al huachicol son muy importantes. No solo es para vehículos. La gasolina es de vital importancia para la elaboración de drogas sintéticas, y no es solo un litro, sino cantidades importantes. Y no vas a ir a una gasolinera normal. El huachicol es un problema, pero el gran problema es el tráfico de drogas”, asegura el experto.

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López Obrador indicó, sin embargo, que el “verdadero” robo de combustible se da desde arriba. El huachicol y la ordeña de ductos era la pantalla, y eso se sabe desde hace por lo menos tres sexenios, indicó el presidente en una rueda de prensa, sin mencionar los nombres de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

“Esto se sabía desde hace muchos años. Y lo que hacían era que se descontaba en el ingreso de Pemex. Desde hace tres sexenios sabían del robo, pero en el 2000, 2003, se aceptaba oficialmente que se robaban 12 mil millones de pesos. Pero ahora estamos hablando de más de 60 mil millones de pesos; o sea, ha ido creciendo sin que se haga nada”, dijo López Obrador.“

Aclaró que él no tiene evidencias de que los directores de Pemex participaban en el robo de combustible. "Lo que sí sé es que tenían conocimiento, de eso no tengo duda. Sabían, pero no puedo sostener con pruebas que participaban. De que sabían, sabían, porque hay hasta estadísticas. Se contrataban sistemas precisamente para la vigilancia de ductos, para medir la presión de ductos”, agregó.