El 14 de febrero, las celebraciones de aniversarios y otro tipo de festejos amorosos siempre abren la puerta para preguntarse ¿es el amor romántico, de pareja, el único final feliz? No teman. En una sociedad cada vez más abierta existen otras formas de vivir la sexualidad y el romance. Una de ellas es el poliamor, un tipo de relación en ocasiones incomprendida y cada vez más adoptada por las generaciones más jóvenes.

Poliamor vs. amor romántico

De acuerdo con la web del colectivo español Poliamor Madrid, esta forma de relación “consiste en amar a varias personas a la vez, de forma consensuada, consciente y ética”. La clave que lo distingue de las parejas convencionales es la presencia de más de dos personas en una relación.

Esto automáticamente pone al poliamor en conflicto con el amor romántico, esa idea tan arraigada desde hace siglos en la que dos personas eligen estar juntas porque están profundamente enamoradas y su amor incluso superior a cualquier otra emoción o necesidad física, como la lujuria.

“Una de las bases del poliamor es comprender que esta idea del amor romántico es algo que venimos heredando de la Edad Media y que no tendría sentido hoy en día”, explica en entrevista la periodista y educadora sexual Verónica Maza, también conocida como Dra. Verótika.

La literatura romántica popularizó este concepto que debido al contexto de la época sublimó la relación perfecta como aquella unión heterosexual que además estuviera bendecida en un plano espiritual. “Hemos crecido generación tras generación con esta idea de que las parejas deben ser hombre y mujer, unidos para siempre sin ninguna otra manera de experimentar con el placer más que lo que indican ciertas normas”, agrega Maza.

El poliamor pregunta ‘¿por qué nos están limitando a eso si los seres humanos tenemos la capacidad de amar a muchas personas’

– Dra. Verónica Maza

¿Qué es el poliamor?

El término “poliamor” fue acuñado en 1990 por la escritora y sacerdotisa de la Iglesia de Todos los Mundos Morning Glory Zell-Ravenheart. Desde entonces, su práctica se ha popularizado como una forma más amplia de experimentar con el amor y el placer. “Hemos cedido ante la idea de que solo podemos en la vida amar a una persona a la vez”, dice la educadora sexual. “Eso no es verdad. Tenemos la capacidad de amar a varias personas a la vez y de diferente manera cada una”.

Una de las críticas contra las personas que practican el poliamor es que pueden usarlo como una excusa para la promiscuidad o que tratan irresponsablemente las emociones de sus parejas. Sin embargo, el trasfondo de las prácticas poliamorosas es distinto. “Hay muchas ideas erróneas alrededor del poliamor, pero se terminan cuando entendemos que es una forma de relacionarnos amorosamente, que se sale de la idea del amor romántico y que nos da la posibilidad de sentir de otras maneras”.

A diferencia de lo sugerido por el amor romántico, no existe una sola forma de vivir el poliamor. “Hay muchas maneras de serlo sin que implique tener muchas parejas a la vez ni andar de un lado al otro, ni querer casarnos con todas”, agrega Maza. Existen diferentes tipos de relaciones poliamorosas, cada una con distintos niveles de compromiso emocional o sexual con las parejas involucradas. Siempre y cuando las reglas estén claras desde el inicio, distintas estructuras pueden funcionar.

¿Y si lo tuyo es el poliamor?

Antes de decidir si quieres dar un paso al mundo del poliamor, es importante reflexionarlo bien, especialmente si estás en una relación de pareja. “La pregunta principal para las personas interesadas en saber más o en vivir una relación poliamorosa es ‘¿por qué estoy considerando esta posibilidad como adecuada para mí y mi forma de ser?’”, dice la Dra. Verónica Maza.

Si estás en una relación de pareja, tienes que considerar las emociones, pensamientos e intereses sexuales de la otra persona. “Es algo que se tiene que hablar y trabajar con la pareja”, dice Maza. “A veces arranca con una situación inesperada en la que alguien conoce a otra persona y antes que ser infiel prefiere comentarlo”.

En caso de que decidas que sí, que quieres experimentar en el poliamor, hay muchas formas de acercarte a esta comunidad. “Cada vez hay más maneras, más grupos de personas poliamorosas que se juntan, que conviven, donde se pueden conocer otras parejas o simplemente yendo por la vida y viendo si se conoce otra persona”, explica Maza. “Los grupos son una opción, informarse más, visitar páginas, entrar a lugares donde haya otras personas poliamorosas”.