El camino de las futbolistas para lograr la equidad de género en su deporte no está exento de obstáculos. Incluso los países más progresistas en esta lucha no han logrado equidad para las jugadoras al 100%. Sin embargo, hay algo que el futbol femenino está consiguiendo a pasos mucho más veloces que su versión masculina: apertura para la comunidad LGBT+. Para muestra, las más de 30 futbolistas LGBT+ que compiten en la Copa Mundial de Futbol Francia 2019 para distintas selecciones nacionales.

Desde el Mundial de 2015 se hablaba de la presencia de jugadoras lesbianas en la competencia, sin embargo, de un mundial al siguiente casi se ha duplicado la cantidad de futbolistas (y entrenadoras) fuera del clóset. Como señala el sitio Out Sports, cuyo foco es la diversidad sexual en los deportes, en el Mundial de Francia 2019 hay al menos 34 jugadoras y dos entrenadoras abiertamente lesbianas o bisexuales.

De acuerdo con Out Sports, las selecciones nacionales que cuentan con jugadoras “fuera del clóset” son: Argentina (1), Australia (4), Canadá (4), Chile (1), Escocia (1), España (1), Estados Unidos (5), Inglaterra (3), Noruega (1), Nueva Zelanda (3), Países Bajos (5), Sudáfrica (1) y Suecia (4). Mientras que las entrenadoras que se identifican como LGBT+ pertenecen a los equipos de Suecia y Estados Unidos. Es posible que existan más futbolistas que se identifiquen dentro del espectro LGBT+ pero que debido a las condiciones sociales de sus países de origen no hagan públicas sus preferencias.

Un hecho interesante es que algunas de las jugadoras LGBT+ que participaron en el Mundial de 2015 no regresaron al torneo actual porque ya dieron fin a sus carreras futbolísticas o porque no fueron seleccionadas en esta ocasión. Futbolistas como la estadounidense Abby Wambach, la canadiense Erin McLeod o las inglesas Lianne Sanderson y Casey Stoney, que no juegan este año, fueron precursoras de esta apertura.

Futbolistas lesbianas famosas

Entre las futbolistas LGBT+ más mediáticas que están jugando en el Mundial de Francia 2019 se encuentran algunas que trabajan activamente por la equidad de género y por los derechos de la comunidad LGBT+ en sus países y en el deporte. Ellas son algunas de las futbolistas lesbianas más famosas:

Megan Rapinoe: La centrocampista estadounidense que sacudió al mundo deportivo cuando salió del clóset después de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde su selección ganó la medalla de oro.

Rapinoe forma parte de una demanda colectiva contra la Federación de Futbol de Estados Unidos en la que ella y otras 27 compañeras suyas exigen pago equitativo para la rama femenil del futbol de su país. Además, apoyó al exmariscal de campo Colin Kaepernick al hincarse durante el himno nacional de su país para llamar la atención a las desigualdades sociales en los Estados Unidos.

Megan Rapinoe trabaja con organizaciones estadounidenses para acabar con la discriminación y homofobia en el deporte.

View this post on Instagram

Re-Posed en France

A post shared by Megan Rapinoe (@mrapinoe) on

Fernanda Pinilla: La defensa chilena había sido excluida de la selección que jugaría en Francia, pero una lesión de último minuto de su colega Ana Gutiérrez llevó a Pinilla a jugar este mundial.

Fernanda es presidenta de la Asociación Nacional de Jugadoras de Futbol Femenino de su país y paralelo a su carrera deportiva estudia un posgrado en física en la Universidad de Chile.

La ausencia de Pinilla en el Mundial llamó la atención internacional pues se trata de la mejor jugadora chilena de su posición, e incluso se especuló que habría sido excluida debido a su activismo por la equidad de género en el deporte. Para muestra, los comentarios de la exarquera estadounidense Hope Solo, quien afirmó estar emocionada por ver jugar a la Selección Nacional de Chile y en particular a Pinilla: “¡Espero que [Fernanda], presidenta de la Asociación Nacional de Jugadoras de Futbol Femenino tenga minutos de juego después de que fue excluida del torneo por su activismo!”.

Janine Van Wyk: La defensa sudafricana es un referente para el futbol de su país, ya que es la jugadora que reúne más partidos internacionales con la selección de su país, más que cualquier otro futbolista sudafricano, hombre o mujer. Van Wyk fue la primera sudafricana en jugar en los Estados Unidos (con el Houston Dash) y salió del clóset a los 16 años de edad, incluso antes de profesionalizarse en el futbol.

La capitana de la selección sudafricana fundó en su país un programa integral de futbol para niñas que incluye una liga escolar y un equipo profesional en la Liga Sasol (la primera división femenina de Sudáfrica) para inspirar a las siguientes generaciones de futbolistas sudafricanas.

Hannah Wilkinson: La delantera neozelandesa tiene una carrera internacional interesante, pues ha jugado en la liga colegial estadounidense y en las ligas profesionales de Suecia y Nueva Zelanda.

Wilkinson es muy abierta en cuanto a su lesbianismo y es embajadora de Out For The Win, una organización internacional que busca normalizar la participación de atletas LGBT+ en los deportes alrededor del mundo, así como empoderar a la juventud para que vivan su vida libres de estereotipos de género y preferencias sexuales.

¿Y las futbolistas lesbianas de México?

La Selección Nacional de México no calificó al Mundial Femenino de Francia 2019, sin embargo, entre las seleccionadas más recientes no se conoce que alguna sea abiertamente parte de la comunidad LGBT+. En el verano de 2017, las futbolistas mexicanas Stephanie Mayor y Blanca Sierra hablaron con el New York Times acerca de cómo tuvieron que abandonar su país para poder continuar con sus carreras profesionales en un lugar donde los prejuicios y la homofobia no fueran obstáculo para su relación de pareja. Las exseleccionadas nacionales fueron discriminadas por formar parte de la comunidad LGBT+, un país de por sí homofóbico y machista.

Además de Mayor y Sierra no se sabe de otras jugadoras mexicanas que expresen abiertamente su orientación sexual. No obstante, cuando recién se inauguró la Liga MX Femenil con el Torneo de Apertura 2017, una jugadora anónima relató al periódico La Jornada que las futbolistas tenían prohibido por la Federación Mexicana de Futbol hablar públicamente sobre sus preferencias sexuales, así como mostrar afecto entre ellas: “La instrucción es callarse. Hacia afuera, nada”, dijo su fuente a la periodista deportiva Marlene Santos Alejo.

Mientras exista un clima de homofobia y discriminación en el deporte mexicano, será muy difícil que más futbolistas, tanto mujeres como hombres, puedan expresarse libremente y vivir sus carreras profesionales sin ser víctimas de discriminación.