Desde que se realizó el sorteo de los grupos allá por diciembre, Juan Carlos Osorio señaló el juego aéreo como una prioridad para los siguientes meses. De hecho, el amistoso pactado con Islandia para el pasado mes de marzo llegaba pensando en ese aspecto. En la previa de aquel amistoso, el estratega colombiano reconocía que su rival “destaca por sus buenos cabeceadores” y que el Tri “necesitaba mejorar el juego aéreo si no quería sufrir”. Una preocupación que se mantuvo y que condicionó la convocatoria final.

Los datos marcan la difícil realidad

Cuando en la lista de 28 nombres no se llamó al ‘Gallito’ Vázquez, quien en ese momento estaba dando exhibiciones con Santos, Osorio explicó los porqués de esa decisión: “Vázquez está en un gran momento pero la estadística marca que en el pasado Mundial, el 36% de los goles llegaron a pelota parada, así que nos decidimos por un medio dominador en el juego aéreo como Jesús Molina”. Finalmente, Molina no irá a Rusia debido al buen rendimiento de Edson Álvarez en esa posición y su buen hacer por alto, pero Osorio daba con la clave que ya analizamos de Suecia hace unos días: “Necesitamos asegurar la línea defensiva en ese aspecto por si decidimos ir a presionar al rival y deciden jugar en largo”. Una declaración sin mencionar pero claramente enfocada al estilo de los suecos.

Las convocatorias finales muestran la diferencia de altura y peso medio del Tri y sus rivales
Las convocatorias finales muestran la diferencia de altura y peso medio del Tri y sus rivales

Con las listas definitivas ya oficiales, podemos comprobar de manera muy evidente que más allá del estilo de juego, Suecia y Alemania tienen una ventaja respecto a México en el juego aéreo. La altura media de los jugadores de campo y el peso medio más lo que ya hemos comprobado de nuestros rivales señalan cuál es la vía que puede desequilibrar el Grupo de la Muerte. México promedia 1.79 metros y 73 kilos; muy lejos del 1.85 metros y 78 kilos de suecos y alemanes.

El caso sueco y las virtudes mexicanas

Cuesta ser optimista con las opciones del Tri si nos centramos en este aspecto, pero la lógica sitúa a México en las eliminatorias. Mientras Alemania está un peldaño por encima del resto del grupo, México es el siguiente equipo más completo. La selección maneja distintos registros de juego, una plantilla con más alternativas para cambiar el discurso de los partidos y muchos más recursos tácticos ya enseyados. Con Corea del Sur aún sufriendo para encontrar su esquema, todo indica que Suecia y México pelean por el segundo puesto, lo cual da la razón a Osorio y su interés en el juego aéreo.

Cuando Suecia se ve presionada lanza en largo para que Toivonen y Berg descuelguen el esférico. Jonathan NACKSTRAND / AFP
Cuando Suecia se ve presionada lanza en largo para que Toivonen y Berg descuelguen el esférico. Jonathan NACKSTRAND / AFP

Suecia ha anotado el 38% de sus goles en la clasificación de pelota parada y 10 de sus 26 tantos fueron jugadas de este tipo incluyendo el gol que eliminó a Italia. Evidentemente, México tiene vías para dañar a los escandinavos: bien abriendo mucho a los extremos, consiguiendo que muchos mediapuntas como Vela o Gío creen juego por dentro con movilidad o aprovechando llegadas de segunda línea con Herrera. Lo que sí está claro es que para conseguir el resultado necesario frente a Suecia, México deberá demostrar una mayor solidez por arriba y será interesante ver como adapta Osorio su once.