En el último sexenio, los asesinatos aumentaron 40% en la capital. Estos cuatro reportajes intentan quitarnos prejuicios y dar respuesta a las preguntas que todos nos hacemos: qué pasó y cómo llegamos a este punto. Para ello, tomamos cuatro historias particulares que explican el problema general.

En Coyoacán, los asesinatos han aumentado 126%, y una de las causas es la disputa de narcomenudistas por la UNAM. Analizamos por qué se mata tanto en San Bartolo Ameyalco, una colonia rodeada de zonas residenciales tranquilas en Álvaro Obregón. Explicamos por qué en Iztapalapa, una de las delegaciones con más homicidios, hay un conglomerado habitacional (casi) libre de crimen. Y abordamos la saña feminicida, un fenómeno desperdigado en todo tipo de barrios y demarcaciones.

cdmx / Con saña y por toda la ciudad: así matan a las mujeres en CDMX

Los 637 asesinatos de mujeres registrados entre 2009 y 2016 no distinguen zonas geográficas ni clase social, pero suelen tener algo en común: las víctimas son ultimadas con rabia

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M.M.D., de 30 años y cinco meses de embarazo, fue asesinada por un desconocido cuando caminaba con su pareja, identificada como G.G.I., por las calles de la colonia Juan González Romero. De acuerdo con la policía preventiva, la pareja fue sorprendida por el desconocido, que también dispara contra él. Algunas versiones de prensa destacan que el agresor era expareja de la mujer.

mexico.com tuvo acceso a reportes policiales como el anterior, que forman parte de diversas carpetas de investigación por asesinato de mujeres.

Un oficial de la Secretaría de Seguridad Pública redactó en diciembre de 2013 el parte sobre la muerte de M.M.D. La pareja de la víctima sobrevivió y, en ese momento, el delito se clasificó como homicidio, no como feminicidio.

Notifican del fallecimiento de una persona que en vida respondiera al nombre de J.E.R.B con 5 años de edad. A las 20.30 horas, en el hotel Miño, colonia Penitenciaria, en la planta baja se encuentra sin vida J.E.R.B. de 5 años. Refieren sus padres E.C.D. de 46 y V.A.R.B. de 25 años, que su hija se sintió mal y bajan de la habitación 214 donde estaban hospedados a pedir ayuda, pero la menor ya había fallecido.

Dictamen de criminalística: En determinado momento el probable responsable introduce a la menor por vía vaginal y anal un instrumento de forma roma de diámetro mayor al del orificio vaginal y anal, sin saber en cuántas ocasiones, posteriormente el probable responsable golpea a la menor, quedando de alguna manera sobre el cuerpo, muy probablemente tapando con una de sus manos la boca y nariz, hasta privarle de la vida.

Los hechos ocurrieron en 2014 y Notimex tituló así su cable: Se drogan para celebrar el cumpleaños de su hija y la matan.

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Entre 2009 y 2016, 637 mujeres fueron asesinadas en Ciudad de México, según datos del estudio 5013 Homicidios en CDMX, presentado esta semana por la organización México Evalúa.

La abogada Karla Micheel Salas roza los 40 años. De estos, 15 los ha pasado acompañando casos de mujeres y niñas asesinadas, un trabajo que comenzó en Ciudad Juárez. “Cuando hablamos de violencia contra las mujeres y usamos la palabra feminicidio, viene a la mente el elemento de la saña, de causarle un sufrimiento a la víctima, ya que no basta con privarle la vida, sino que tiene que haber algo más”, nos explica en su oficina.

El tipo penal de feminicidio existe en el código penal federal desde junio de 2012, gracias al impulso de legisladoras como Laura Elena Estrada, Laura Itzel Castillo, Diva Gastélum, Marcela Guerra, Juan Carlos Natale y Guadalupe Valenzuela.

La legislación establece que el asesinato de una mujer cae en esta clasificación cuando se presenta alguna de las siguientes situaciones: que el cadáver tenga signos de violencia sexual de cualquier tipo; que la víctima haya sufrido mutilaciones degradantes previas o posteriores al asesinato; que existan antecedentes de violencia familiar, laboral o escolar; que hubiera una relación afectiva o de confianza entre víctima y victimario; que se amenazara previamente a la víctima; que la mujer haya sido incomunicada antes de su asesinato; o que el cuerpo haya sido exhibido en un lugar público.

De acuerdo con los datos oficiales de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la ciudad, aproximadamente un tercio de los homicidios contra mujeres se investigan o se consideran como feminicidios. “En mi opinión, esa cifra es incorrecta, ya que los feminicidios son la norma y los homicidios la excepción”, asegura Salas, quien recomienda acudir a los diarios de nota roja para comprobar su tesis.

“Hay un caso, el de Niza, que fue asesinada por su pareja y su expareja. Los dos acordaron secuestrarla, la mataron y arrojaron el cuerpo en Tláhuac. Logramos una sentencia condenatoria, pero no por feminicidio, sino por secuestro, ya que les parecía más fácil acreditar ese delito. Son de las cosas que son inexplicables”, comenta la especialista.

“Hay resistencia a investigar los delitos como feminicidios. La policía llega al lugar de los hechos, ven que hay violencia sexual contra el cuerpo de la mujer, pero cuando ven que lleva las uñas pintadas de rojo, dicen que era puta. Si había desaparecido antes, es que andaba de loca. Llegan a conclusiones que no tienen que ver con la investigación y no hacen las cosas más básicas como tomar fotos, levantar bien el cadáver, hacer un raspado de uñas o comprobar si hubo violencia sexual… se ve con mucha claridad en los procedimientos”, explica la abogada.

De los 5013 homicidios cometidos en CDMX entre 2009 y 2016 que recoge el estudio de México Evalúa, 637 cadáveres son de mujeres. Una tragedia que riega la ciudad por todas las delegaciones, de Iztapalapa a la Cuauhtémoc. A diferencia de los hombres, a las mujeres muchas veces las mata alguien cercano y casi siempre del sexo contrario. No importa la clase social ni la zona. En términos de edad, los hombres asesinados tienen su pico en tres rangos: de 13 a 18 años, 19 a 24 años y 30 a los 50 años. Para las mujeres, los picos se encuentran de los 2 a 5 años, de 50 a 59 y de 75 o más.

Mientras que los hombres mueren en su mayoría por arma de fuego (63%), las mujeres son asesinadas con un tipo de violencia más íntima, con saña, literalmente a manos de sus asesinos. Un total de 129 casos fueron con arma blanca, 80 a golpes, 39 ahorcamientos y 55 en la categoría de otros; es decir un 47%. Un 36%, es decir 228 casos, fue con arma de fuego y en 106 casos, se desconoce el arma homicida.

“La saña puede identificarse cuando la rabia del asesino se refleja en el cuerpo de la víctima. En lugar de una puñalada, son 44; puede haber signos de tortura o mutilaciones. No se conforman con una forma sencilla de matar, sino que encima tiran el cadáver”, nos cuenta Lucía Melgar, profesora de literatura y género e investigadora sobre la violencia contra las mujeres en el Museo de Memoria y Tolerancia y en ITAM.

Para la experta, “la forma de matar sí importa, porque nos habla de misoginia y no solo de un asesinato”. Y esa misoginia, dice, “no es algo vago”, sino una forma de violencia que las mujeres viven de forma cotidiana.

“Todavía existen Ministerios Públicos que no hacen caso a las mujeres que denuncian al marido por golpearla. De la desaparecida dicen que se fue con el novio, y de la violada, que por qué estaba en la calle. Esa es violencia estructural del sistema de justicia: dar por hecho que a las mujeres se les puede maltratar. Que si a ellas les pegan es porque algo hicieron. Responsabilizan a la víctima y desde ahí hay un sesgo en el sistema”

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En calle Cacama de Colonia Santa Isabel Tola, siendo las 07.00 horas del día 23 de agosto de 2011, indica policía de investigación que al llegar al lugar de los hechos le informan que la hoy occisa D.L.G.G. de 18 años aparece muerta en el patio de su casa con siete heridas de arma blanca.

Según el diario Zócalo, la víctima accedió a encontrarse por última vez con un novio celoso al que quería cortar. El hombre salió de su casa con un listón y un cuchillo. Cuando ella le dijo que todo se había acabado, intentó asfixiarla con el pedazo de tela. Al no lograrlo, la apuñaló. El asesino confesó el crimen tras ser detenido.

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Ante la violencia continuada contra las mujeres en la capital mexicana, un grupo de organizaciones de la sociedad civil presentó, en septiembre de 2017, una solicitud de Declaratoria de Alerta de Violencia de Género para la ciudad. El plazo para que el Gobierno de la ciudad se pronuncie vence el próximo 2 octubre.

La violencia feminicida de los últimos años y las problemáticas en la procuración de justicia está cuidadosamente documentada en la petición de Declaratoria. Según datos de la PGJ, de los 221 asesinatos de mujeres cometidos entre 2015 y 2016, solo 102 casos han sido clasificados como feminicidios. La académica Lucía Melgar explica que esto se debe –en parte– a que el foco de atención está puesto sobre este delito, por lo que las autoridades judiciales buscan minimizarlo.

En el mismo documento, las cifras sobre los asesinos reflejan que 62% de ellos está prófugo, 24% fue aprehendido, 6% ha sido vinculado a proceso y apenas el 1% ha recibido sentencia.

“Nosotras presentamos la alerta de género ya que hemos encontrado un factor sistemático de ocultar estas investigaciones, de pérdida de evidencia, en algunos casos hasta dolosamente, tanto en la Procuraduría como en el Tribunal Superior”, nos cuenta Nayeli Ortíz, directora de Justicia Pro Persona, una de las asociaciones que presentó la solicitud de alerta.

Ortíz reconoce que han sido cuestionadas por presentar esta petición ya que en otros estados no se logran disminuir los números.

“Pretendemos visibilizar la violencia, ya que se dice que la CDMX es la ciudad de la vanguardia, de los derechos, y eso no está sucediendo. También señalar que los servidores públicos tienen un problema de competencias, ya que no saben medir los indicadores de riesgo. Lo que queremos es que no se mate a las mujeres”, explica.

Para lograr la prevención de las muertes de mujeres por la violencia de sus parejas y conocidos, el Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México acaba de poner en marcha el Sistema para la Identificación y Atención del Riesgo de Violencia Feminicida. Es un registro con varias preguntas que los funcionarios de 12 instituciones administrativas como la Procuraduría, el Inmujeres, el DIF, las delegaciones o Salud deben rellenar cada vez que llegue una mujer a pedir sus servicios.

El cuestionario permite reconocer a víctimas recurrentes, los tipos de violencia más frecuentes y el perfil de las personas agresoras. También genera una constancia sobre antecedentes de violencia para las denuncias o investigaciones sobre feminicidios y se crea un número de identificación único para cada mujer.

El 20 de agosto de 2011, una mujer de aproximadamente 30 años fue asesinada en la Colonia Cruz Blanca, Cuajimalpa; tenía una herida en la cabeza, huellas de rasguños y dedos en el cuello, y junto a su cuerpo, hallaron un bastón de auto.
El 20 de agosto de 2011, una mujer de aproximadamente 30 años fue asesinada en la Colonia Cruz Blanca, Cuajimalpa; tenía una herida en la cabeza, huellas de rasguños y dedos en el cuello, y junto a su cuerpo, hallaron un bastón de auto.

La parte final son seis variables cuyas respuestas pueden activar una alerta que indica que la mujer es una más que probable víctima de un futuro feminicidio. En los primeros 45 días desde que se puso en marcha el proyecto, el 18 de julio, se han creado 3 mil 22 fichas de mujeres en riesgo. Un 24% tiene la alarma encendida, es decir, riesgo inminente.

“El proceso de un feminicidio puede ser muy corto y muy intenso o puede tardar cinco años, tres años, tres meses… depende la ebullición y la dinámica interna que tenga el sujeto”, nos explica Teresa Incháustegui, directora del Inmujeres y una de las diputadas del PRD que impulsó el tipo penal de feminicidio en el Congreso.

En su proyecto de sistema falta la parte final: la clave que crearía la posibilidad de impedir las muertes. El servidor público no debería dejar ir a la mujer si salta la alarma. Tendría dos aspectos. Por un lado, le daría un botón del pánico que geolocaliza a la mujer cada 10 minutos. Por otro, le comentaría la opción de ir a un refugio con su familia y darle apoyos sociales.

“Hay una serie de lagunas terribles en cómo se protege a las mujeres que denuncian violencia familiar. Por ejemplo, en los refugios solo admiten a hijos menores de 12 años. Y si tienes hijos adolescentes y a tu madre en casa, ¿dónde los llevas?”, reflexiona la abogada experta en feminicidios Karla Micheel Salas. “Todos los feminicidios son delitos prevenibles. Todos. Si una mujer ha sido asesinada en este país y esta ciudad, es porque las autoridades han fallado”.

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Pone del conocimiento de esta representación social el fallecimiento de una persona del sexo femenino la cual fue localizada apreciándose con manchas de color rojo, al parecer líquido hemático.

Elabórase por separado pliego por el que se ejercita acción penal, en contra del indiciado S. F. H., de 33 años de edad, como probable responsable del delito de feminicidio cometido en agravio de J. H. M., de 23 años de edad, hechos denunciados por los testigos E. H. S. y C. M. H.

Se solicita en su momento procesal oportuno se califique de legal la detención del inculpado y se le dicte el auto de formal prisión por el delito materia de la presente consignación y le sea tomada su declaración preparatoria. Se solicita que en el momento procesal oportuno se condene el inculpado.

Este crimen fue cometido el 14 de febrero de 2014. La nota roja destacó que el asesinato fue el Día del Amor y la Amistad.

*Esta es la cuarta de cuatro entregas del especial ‘Homicidios en CDMX’, el cual se presenta en alianza con México Evalúa. Se trata de una iniciativa para visibilizar la violencia y proponer políticas públicas que ayuden a combatir la criminalidad, en la que también participaron otros medios como El País, The New York Times, Fusión y Dromómanos.