Cristina Martínez es una mexicana ejemplar: trabajadora, resiliente y talentosa. Nunca se da por vencida y su sazón la ha llevado a lo más alto de la cocina internacional. Además de ser reconocida como una de las mejores chefs en Estados Unidos, Martínez es protagonista del episodio de apertura de la cuarta temporada de Chef’s Table, la serie de Netflix que cuenta las historias de los mejores (y más interesantes) cocineros del mundo.

Te contamos por qué Cristina Martínez se merece toda tu atención.

  • La chef Cristina Martínez es dueña del restaurante South Philly Barbacoa, en Filadelfia, Pensilvania. Este local fue nombrado Mejor Nuevo Restaurante de Estados Unidos en 2016.
  • Martínez es originaria de Capulhuac, un pueblo pequeño en el Estado de México. Ahí viven todavía tres de sus hijos y otros familiares. Cristina no ha vuelto a este poblado en años.
  • La chef fue acosada sexualmente por su padre y se casó solamente para salir de esa casa. Su calidad de vida no mejoró al casarse: fue explotada laboralmente por la familia de su esposo hasta que huyó y se llevó con ella a su hija Karla. Antes de cruzar a Estados Unidos vivió en Cancún, donde ganaba 63 pesos diarios
  • La especialidad de Cristina Martínez es la barbacoa de borrego, que aprendió a cocinar desde niña con la receta familiar y las técnicas tradicionales. La sirve de viernes a domingo en South Philly Barbacoa.
  • La chef también atiende El Compadre, tortería que perteneció a Isaías, su hijo menor, quien murió en 2017. Cuando falleció Isaías, Cristina cerró South Philly Barbacoa.
  • En abril de 2018, el podcast Ya vete, Cristina ganó el Premio Ortega y Gasset de Periodismo en la categoría Cobertura Multimedia. Este trabajo de investigación de la periodista Inger Díaz Barriga cuenta la historia de Martínez, incluidos los abusos que sufrió en la adolescencia a manos de su padre y sus varios intentos por cruzar el desierto en busca del sueño americano.
  • En uno de los cruces por el desierto entre México y Estados Unidos, la patrulla fronteriza detuvo al grupo de migrantes con los que viajaba Cristina y quedó fichada. Por eso no puede solicitar la residencia aunque pague impuestos.
  • La chef se casó en Estados Unidos con Benjamin Miller, quien ahora es su socio en ambos restaurantes. Se enamoraron en un trabajo anterior, sin que él supiera español ni ella supiera inglés.
  • Cristina Martínez es activista y es indocumentada. Desde que hizo público su estatus está en riesgo constante. Junto con Ben Miller creó la Alianza Popular por los Derechos de los Trabajadores Indocumentados, con la que alza la voz para apoyar a los trabajadores indocumentados de las cocinas y restaurantes en ese país.
  • Karla, la hija de Cristina, sigue esperando en Capulhuac una oportunidad para reunirse con su madre. Ha solicitado la visa dos veces pero le ha sido negada. Cristina la espera en Pensilvania.
CHEF'S TABLE
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