Boltsiri es una bolsa 100% biodegradable que podría sustituir a las bolsas plásticas y fue diseñada por estudiantes de la Universidad Autónoma de Querétaro.

La lucha contra la contaminación por plásticos de un solo uso se ha convertido en una de las cruzadas ambientales más importantes alrededor del mundo. México no es la excepción, pues anualmente en este país se utilizan 7 mil 300 millones de bolsas plásticas, de las cuales menos del 1% se recicla. El otro 99%, que tarda entre 100 y 500 años en degradarse, termina en vertederos, playas, o cualquier otro espacio abierto donde se suma a los millones de toneladas de desechos plásticos que contaminan el planeta.

Para combatir desde la trinchera nacional surgió Boltsiri, un prototipo de bolsa 100% biodegradable hecha a partir de olote —lo que queda de la mazorca de maíz cuando se le quitan los granos— diseñada por estudiantes de Ingeniería en Biotecnología de la Universidad Autónoma de Querétaro. Asesorados por la Dra. Monserrat Escamilla García, estos jóvenes buscan impactar de manera positiva el medio ambiente a través de sus conocimientos científicos.

El equipo de estudiantes de la UAQ detrás de Boltsiri
El equipo de estudiantes de la UAQ detrás de Boltsiri

El nombre de Boltsiri viene de la unión entre “bolsa” y “tsiri”, palabra purépecha que significa maíz. La idea del prototipo surgió entre amigos, inspirados en las películas comestibles que se desarrollan en el laboratorio donde trabajan. “Vimos que aparentemente eran similares a las bolsas plásticas comunes y empezamos a investigar si podríamos hacer algo con el conocimiento que ya teníamos”, cuenta en entrevista con mexico.com Mónica Citlali García, líder del equipo. La concepción de Boltsiri fue previa a la reglamentación queretana que a partir del 1 de abril de 2018 prohíbe el uso de bolsas de plástico desechables en tiendas para acarreo de productos, pero encontraron en esta nueva legislación un incentivo para desarrollar el proyecto con más rapidez.

Para Manuel Bermejo, otro de los estudiantes detrás del proyecto, es fundamental que jóvenes como ellos se sumen a las causas ambientales. “Todos tenemos responsabilidad ante el impacto ambiental ocasionado por los desechos que generamos”, dice en entrevista. “Como jóvenes tenemos una tarea aún más importante, ya que además de atender los problemas que surgen a causa nuestra, debemos luchar por resarcir las repercusiones que hay en el planeta a causa de prácticas de generaciones pasadas”.

100% biodegradable

Boltsiri es una bolsa 100% biodegradable que se produce a partir de celulosa de olote, pero también puede fabricarse con otros residuos agroindustriales o forestales como ramas, leña o aserrín que también abundan en el país. Explica Mónica Citlali García: “El resto de los componentes también son de origen natural, así es como logramos que nuestra bolsa biodegradable sea también de rápida reinserción al ambiente”. De acuerdo con estos jóvenes, su prototipo incluso puede considerarse comestible —ellos mismos lo ingieren en su video de presentación en línea—: “En caso de que algún animal la ingiera al ser desechada, la bolsa no tendría repercusiones graves en su organismo como ocurre con cientos de especies amenazadas por la presencia de plásticos en sus hábitats”.

La producción de Boltsiri también tendría un impacto positivo en cuanto a la recolección de sus materias primas, ya que el maíz es uno de los cultivos predominantes en el país. “Nuestra intención es aprovechar los residuos producidos por ésta práctica que ya forma parte de la cultura mexicana”, cuenta Manuel David Vaca. “A largo plazo sería genial que lográramos recuperar ésta práctica que poco a poco va disminuyendo debido a que las empresas que radican en México prefieren comprar a productores extranjeros antes que comprar a productores mexicanos”.

Búsqueda de inversión

Aunque ha recibido atención de los medios desde el anuncio de su desarrollo, Boltsiri todavía no está en producción. Es un prototipo que busca financiamiento a través del Premio Santander a la Innovación Empresarial: “Nos han contactado ya distintos empresarios de México y el extranjero para establecer alguna especie de colaboración”, cuenta Manuel David Baca a mexico.com. “Todo el equipo involucrado en el desarrollo de Boltsiri somos estudiantes universitarios”. En caso de no ganar, el equipo no descarta la posibilidad de acercarse a otros inversionistas que les permitan seguir desarrollando la investigación.

El equipo detrás de Boltsiri está integrado por: Mónica Citlali García García, Manuel Bermejo Chávez, José Roberto Chiapa Gayosso, Itzel Solís Godoy, Raquel Adriana Ríos Romo, Hugo Eduardo Ontiveros Ledezma, María José Rodríguez Hernández, Armando Melgarejo Mancilla, Luis Felipe Delgado Sánchez, Diego Alberto Cárdenas Ramírez y Manuel David Vaca Tello.