El chéjere es un pájaro carpintero que habita en lugares de clima cálido, como Veracruz. Es capaz de abrir cocos cuando tiene sed, gracias a la impresionante fuerza de su pico.

Pero esta palabra también da nombre a un grupo musical: Chéjere, que gracias a la fuerza de sus instrumentos, es capaz de renovar la música tradicional mexicana para que no muera.

Alonso Borja, Natalia Cobos, Jorge Luis Cortés, Ulises Martínez y Mariel Henry son los integrantes de Chéjere un grupo de músicos mexicanos que se han encargado de llevar los sonidos originales de México a diversas partes del mundo.

Chéjere inició tocando son jarocho. Pero poco a poco fueron adoptando géneros musicales de distintas partes del mundo para crear música original que mantiene vigente la tradición cultural de México.

Alonso y Natalia son los integrantes fundadores, se conocieron a los 15 años en el CCH Sur, donde aprendieron a tocar son jarocho.

“Teníamos la intención de aprender a tocar son jarocho y ese fue el ambiente en el que empezamos a conocer a más amigos que se sumaron al grupo que derivó en Chéjere”, dijo Alonso Borja, guitarrista del grupo.

“La música afroperuana y el son cubano son de nuestras influencias musicales”, recordó Broja.

Pero, ¿cómo hacer que un grupo musical independiente tenga brillo en un contexto en el que permean las expresiones artísticas más comerciales?

Natalia Cobos
Natalia Cobos

“Es muy vital lo que está pasando con la música tradicional, hay poca difusión, pero los jóvenes están haciendo nuevas propuestas, La gente mayor que atesora ese conocimiento está muriendo, pero muchas músicas mexicanas están prevaleciendo gracias a las nuevas generaciones”, señaló Natalia Cobos, en cargada de cantar, componer, tocar el güiro y percusiones menores.

Para Alonso Borja, la música tradicional mexicana es tan diversa que es imposible clasificarla y determinar qué sobrevive y qué no.

“En México no tenemos claro el número de expresiones artísticas que hay, algunas tradiciones que tienen más vida y fuerza que otras. Sin embargo, sí hay mucha riqueza cultural que está muriendo, porque las nuevas generaciones quieren tocar de otra manera”, señaló Borja.

“La tradición cae en una especie de reinvención de lo que aprenden las nuevas generaciones, pero mezclada con lo que los jóvenes están escuchando afuera y los grupos son más abiertos a usar otras influencias y hacer su música”, dijo.

Pero a pesar de las dificultades que representa para Chéjere ser una agrupación autogestiva e independiente, han llevado el estandarte de la música mexicana a distintas partes del mundo.

“Hemos estado en China, Japón, Estados Unidos y Cuba”, señalaron.

Sentados en un café de Coyoacán, Natalia, Alonso y Jorge Luis, hablaron de la importancia de agrupaciones como Chéjere en el panorama musical de México.

“Antes era una cuestión de resistencia, pero ahora este quehacer artístico ha ganado un lugar, entonces la labor ahora es de permanencia", señaló Jorge Luis Cortés, quien toca el bajo.

Natalia Cobos, Alonso Borja y Jorge Luis Cortés, integrantes de Chéjere
Natalia Cobos, Alonso Borja y Jorge Luis Cortés, integrantes de Chéjere

“Acaba siendo un espacio necesario de identidad porque ya no solo escuchamos la música que se reproduce en medios masivos, también la música tradicional empieza a ser visible y podemos hablar de un México que no estaba a la vista para el mundo”, dijo Natalia Cobos.

“El reto es podernos adaptar a las nuevas realidades”, opinó Alonso Borja. “Hay que buscar el camino para poder difundir la música tradicional, es una ventana hacia el exterior.”

Chéjere se presentará el próximo 31 de enero en el Nuevo Foro Hilvana (Avenida Puente de Alvarado 17, Buenavista), en la Ciudad de México, y en febrero harán una gira en Los Ángeles para llevar al mundo su reinterpretación de la música tradicional que mantiene viva la riqueza cultural de México.