En Estados Unidos o Europa, comer insectos es un tabú, pero (¡viva México!) aquí son un manjar.

Los chapulines, chinicuiles, cocopaches, escamoles, gusanos de maguey y hormigas chicatanas fueron los crujientes protagonistas en la carta de Los Danzantes durante esta Temporada de Bichos, entre el 7 de mayo y el 3 de junio.

Como muchos mexicanos, el chef de este restaurante en el corazón de Coyoacán, Sergio Camacho, creció comiendo insectos: chapulines fritos con limón y sal, gusanos de maguey con guacamole o tacos de escamoles.

"Me da nostalgia y orgullo saber que eso fue una base importante para hoy poder tener estos platillos, y estos serán una base para los que vengan después", menciona el chef, "es muy importante revalorizar nuestra cultura y nuestras raíces para poder llevarlo con todas las armas y todo el orgullo hacia afuera."

Por esa razón, para él representa una gran responsabilidad y un privilegio poder experimentar en su cocina con el alimento sagrado de la época prehispánica.

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Crujiente y deliciosa: Temporada de Bichos en Los Danzantes


Después de una extensa investigación gastronómica, el restaurante ofreció su menú anual de insectos con seis suculentos platillos.

  1. Los gusanos de penca de maguey, con aguacate y ajillo con chile puya, se sirven en un crujiente taco de tortilla azul
  2. Los escamoles salteados con mantequilla y perfumados con epazote son un manjar que vale la pena probar. Vienen acompañados con guacamole y queso panela para prepararse unos tacos riquísimos. El sabor tan especial de los escamoles hacen que la sencillez de este platillo sea perfecta
  3. El mole de flores está dedicado a las chinampas. Está hecho de begonia y hoja vinagrera, a las que se agregan chapulines, caracoles, golumbos, gusanos de maguey y hormigas chicatanas. Este platillo no solo es visualmente impactante, lleno de colores, sino que además es una delicia absoluta
  4. El arroz salvaje con bichos es el tradicional de la temporada, el que genera expectativa durante todo un año. Lleva jitomates cherry, caracoles, escamoles, chapulines y gusanos de maguey. Este platillo es único ya que es la mezcla ideal entre la textura de un risotto italiano y el sazón de un clásico arroz mexicano
  5. Para los amantes de la sopa hay un suave caldo de raíz de cilantro, chiles secos, escamoles y caracoles
  6. Por último, está la trilogía de gorditas de relleno de cocopaches (una especie de chinche), tamulado de chilteple (o chiltepín) y chinicuiles (o gusano rojo)

La entomofagia (del griego éntomos “insecto” y faguein “comer”) es una práctica extendida por el mundo. En algunas culturas al sur de África, las termitas o la oruga de la mariposa (denominada mopane) son vistas como un manjar. En Camboya, los bichitos fritos toman el lugar de las palomitas de maíz o de los frutos secos. En México, nuestra antigua cultura de comer insectos fue documentada en el Códice Florentino de Fray Bernardino de Sahagún.

Aun así, cuando Los Danzantes abrió sus puertas, hace 23 años, era poco común encontrar restaurantes que buscaran darle toques contemporáneos a nuestros platillos tradicionales, como los bichos, y le apostaran a bebidas tradicionales como el mezcal.

El Festival anual de Bichos de Los Danzantes es una oportunidad para voltear a ver a nuestros ancestros y saborear el pasado. También para probar los suculentos, sagrados y crujientes insectos comestibles que México ofrece.

Aunque la Temporada de Bichos terminó oficialmente, no te quedes con el antojo de ir por un guacamole con chapulines, una delicia siempre presente en la carta.

Aquí el mapa para que te ubiques.