“El cine es cultura y también es una radiografía de lo que somos nosotros”, dice en entrevista Tenoch Huerta, vocero de la segunda edición del Día Nacional del Cine Mexicano, que se celebrará el 15 de agosto en distintas sedes del país.

El 20 de abril de 2018, el Senado de la República determinó que el 15 de agosto será de ahora en adelante el Día Nacional del Cine Mexicano. Aunque esta resolución llegó hace unos meses, en realidad es el segundo año consecutivo en que el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) celebra esta fecha.

De acuerdo con esta institución, el objetivo de la fiesta es “reconocer el aporte cultural e ideológico de la producción cinematográfica nacional”, misma que ha crecido en las últimas dos décadas. En 1958, el mejor momento de la época de oro del cine mexicano, se produjeron 135 películas; en 1994 se llegó a 54 largometrajes y apenas un par de años después, en 1996, solo se produjeron 16 títulos. A 22 años de ese punto bajo, la producción vuelve a crecer, con 175 cintas producidas durante 2017 en este país.

México es uno de los 20 países que más cine producen al año en el mundo. Sin embargo, en 2017 el cine mexicano acumuló solo el 13% de la audiencia mexicana que vio una película en salas comerciales. “A través de políticas públicas es que se va a fomentar el cine, pero al final del día es el público el que tiene que acercarse”, agrega Huerta, quien próximamente participará en la cuarta temporada de la serie de Netflix Narcos y a finales de año estrenará Bel Canto, al lado de Julianne Moore.

Para el actor es fundamental ampliar el acceso al cine, pues de nada sirve su difusión si no logra llegar al público. “Hay que buscar los mecanismos legales que permitan al público acceder a estos bienes inmateriales, que no se vuelva solamente un consumo de privilegiados. Se tiene que buscar la manera de que todo mundo acceda a la cultura, entre eso el cine”, expresa Huerta, quien del próximo gobierno federal espera continuidad en cuanto a la producción desde IMCINE, pero también un nuevo acercamiento a legislaciones en favor del cine mexicano: “Que haya leyes que posibiliten que la proyección del cine mexicano tenga un tiempo garantizado en pantalla y también que tenga espacio en salas y horarios propicios para generar público”.

Cine e identidad

“¿Por qué para los países del primer mundo es tan importante proteger su cine?”, reflexiona Tenoch Huerta, ganador del Ariel por Días de gracia (2012) y Güeros (2016). “Porque el cine además de que económicamente genera mucho dinero, también genera soft power y penetración cultural e ideológica. También es garante, guardián y expresión la identidad de cada nación, de cada pueblo”. Para el actor esto debería resonar en oídos mexicanos y empujar al gobierno y a la industria a darse cuenta de que es necesario proteger al cine nacional.


“Es sumamente importante que entendamos que es una expresión artística que va más allá de simplemente ver una peli y que abarca muchos niveles de cultura, identidad y demás”, explica sobre el cine como constructor de identidad y ventana a la realidad de un país o de una comunidad. “La época de oro del cine nacional surge por varias razones, entre ellas generar un sentimiento de identidad nacional, un ente que aglomerara cómo somos los mexicanos porque de esa manera se puede generar un sentimiento de pertenencia a la nación. Se hizo con una intención muy clara y es importante que ahora rescatemos ese espíritu.”

Acceso gratuito

Las actividades del Día Nacional del Cine Mexicano serán gratuitas y abarcarán 10 días de celebración para la industria mexicana. El plato fuerte es la exhibición de más de 60 títulos nacionales, con entrada libre, en Cineteca Nacional y otras sedes como las estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro y foros culturales en el interior de la República (los boletos se pueden pedir únicamente en taquilla el mismo día).

Entre las cintas que serán proyectadas hay para todos los gustos: comedias, dramas, cine documental, acción y aventuras. También se unirán a la celebración canales de televisión pública como TV UNAM, Canal 22 y Once TV. Además, el Instituto Mexicano de Cinematografía mostrará seis películas restauradas entre las que se encuentran Canoa (1975) de Felipe Cazals y Cabeza de Vaca (1991) de Nicolás Echeverría.

Para acompañar las proyecciones habrá mesas de análisis sobre diversos temas relacionados con la evolución del cine mexicano y con el futuro de la industria ante la posibilidad de contar historias mediante Realidad Virtual. Así como exposiciones sobre la memoria del cine nacional en sedes como algunas estaciones del Metro y la misma Cineteca Nacional. “La idea es invitar a la gente a que se sume a la celebración, que se acerque al cine nacional”, dice Huerta. “Que sepan que el cine nacional es más que comedias románticas o películas de policías, que hay una variedad de temas, de directores, de visiones”, concluye.