Uno de los primeros juguetes que los niños reciben son bebés a quienes deben cuidar, ya sean de plástico, pachoncitos, en forma de algún animal, estos se vuelven la compañía más común incluso fuera de las horas de juego. Tal vez a quienes nacieron en el siglo XXI jamás recibieron un Nenuco para jugar, pero sí un Neonato, los muñecos creados por Amparín Serrano, la mente creativa detrás de Distroller, una de las marcas mexicanas más populares en la actualidad.

Distroller —que viene de la palabra en inglés destroyer— nació por accidente. En diferentes entrevistas, Serrano ha comentado que inicialmente buscaba crear una marca de chamoy que jugara un poco con el concepto de ser una especie de cura milagrosa para situaciones tan cotidianas como no tener novio, por ejemplo. El dulce era tan ácido que destruía a la flora intestinal, por lo que resultaba una pésima idea venderlo.

Eran tantas sus ganas de vender este dulce que antes de saber si realmente lo haría o no registró el nombre, sin imaginar que ese sería el nombre del proyecto que la ha llevado a tener presencia en países como Estados Unidos, Perú, Chile, Colombia y, recientemente, España.

Amparín es tan colorida y honesta como su marca. Chamoy, uno de los primeros personajes de la marca nació de los dibujos que esta diseñadora gráfica hacía y que gustaban a sus amigos, posteriormente plasmó a la Virgen de Guadalupe muy a su estilo y eso fue lo que detonó lo que ahora podemos ver en tiendas departamentales como Liverpool, El Palacio de Hierro, en sus propias boutiques y en colaboraciones con muchísimas marcas como Hasbro con quien creó una edición especial de las muñecas Little Mommy.

Virgencita Plis es una manifestación de la devoción de la creadora de estos personajes por la Virgen de Guadalupe. Esta frase en spanglish —escrita en español pero pronunciada en inglés— se volvió bastante común en nuestra jerga, incluso para quienes no tienen ni idea de la existencia de la marca.

Así habla su creadora y muchas frases similares se pueden leer en los empaques y la publicidad de sus productos que juegan mucho con la mexicanidad.

Distroller es una marca exponente del diseño 102 por ciento mexicano, que no hace diferencia entre sexo o edad y se dispone a conquistar a todos por igual. Utiliza el folklore, la cultura, lo divertido y lo triste de la vida para crear un universo lleno de color y buen humor.

Amparín

La línea estrella de esta marca son los Neonatos, una colección de bebés que surgieron para que las hijas de Amparín los cuidaran como si se trataran de cachorros. Adoptar un Neonato es una experiencia diferente para los niños porque no se escogen de una caja en un estante, estos están en un cunero y para llevarlos a casa es necesario darles nombre porque salen de la tienda con acta de nacimiento.

A esta misma pertenecen los Sigotos, Ksi Meritos y los K-chitos, que igual hacen mofa de los pequeños bebés que suelen ser un juguete hecho en México que se ha vuelto de los más popular.

Muchos no podrían explicarse por qué les gustan estos juguetes a los niños, pero sin duda son ya de lo más solicitado a los Reyes Magos. El éxito detrás de estos son sus divertidos nombres e historias irreverentes que los hacen más entrañables.