Sin proponérselo, el cineasta Alejandro Zuno está rompiendo barreras para la comunidad LGBT+ en México.

Durante la 60ª ceremonia de los premios Ariel, donde se llevó el premio a Mejor Cortometraje de Ficción por Oasis (2017), Zuno hizo algo que se ve poco en este tipo de eventos. Al recibir su estatuilla, le agradeció públicamente a su compañero de vida. Si bien Zuno no es el primer cineasta homosexual en ganar un Ariel, sí llamó la atención la naturalidad con que, sin intención, hizo un poco de activismo desde el escenario.

“Tengo amigos que suben y agradecen a fulanito pero no dicen ‘te amo con toda el alma’, pero ahora como que lo concientizo y se me hace padre que se abran estos espacios”, dice el cineasta en entrevista con mexico.com desde el Literally Short Film Festival, donde Oasis fue reconocido con una mención honorífica. “Es un poco como ir tirando barreras pero de manera sutil. A lo mejor es una forma de hacer activismo y no me escondo porque no creo que haya que esconderse. Si me gano un premio tan importante, por supuesto que le agradezco a mi pareja”.

Oasis (2017), su cortometraje ganador del Ariel, está compuesto por varias capas que abarcan temas de interés para el director. Por un lado, la inspiración para esta historia vino de una nota periodística sobre el aumento de mujeres mexicanas, amas de casa monógamas contagiadas con VIH/SIDA por sus maridos, quienes tienen relaciones sexuales sin protección fuera del matrimonio. Por otro, los hombres obligados a ocultar su bisexualidad u homosexualidad por una sociedad que no les permite vivirla con libertad y usan a sus esposas como máscara para su vida sexual. Finalmente, la improbable amistad entre una mujer conservadora, en apariencia llena de prejuicios, y una prostituta transexual (interpretada por la actriz y cantante trans Morganna Love).

“Yo no estoy interesado en hacer activismo”, explica Zuno, cuyo cortometraje anterior, Cuarto de hotel (2015), también es protagonizado por una mujer trans. “Alguna vez leía que como persona gay de cierta manera siempre acabas siendo activista aunque no te lo propongas. Ir caminando con tu pareja por la calle y darle la mano ya es una forma de activismo porque es visibilizar una situación. Yo no me lo propongo, no siento que sea la misión del cineasta. Toco estos temas porque los siento cercanos”.

La cantante trans interpreta a Jackeline en Oasis
La cantante trans interpreta a Jackeline en Oasis

En una comunidad cinematográfica predominantemente masculina y heterosexual, Alejandro Zuno y otros directores y directoras abren camino para historias que cada día son menos tabú en la pantalla mexicana. “En el futuro me veo abordando los temas que me preocupan, que me mueven y me apasionan y son los temas cercanos a mí, sí supongo, porque soy homosexual”, cuenta el realizador. “No es que me interese en un plan didáctico porque no creo que la labor del cineasta sea educar a la gente. La labor es abordar estos temas en nuestras historias pero no buscar dar las respuestas, creo que eso es muy pretencioso. Más bien buscar que el espectador se haga sus propias preguntas y a partir de ahí busque sus propias respuestas”, concluye.

El director Alejandro Zuno en el set de Oasis
El director Alejandro Zuno en el set de Oasis