Para Pasatono Orquesta, agrupación especializada en música de los pueblos originarios de México, llegar a los 20 años de edad ha sido todo menos sencillo. Para celebrar estas décadas de arduo trabajo, Pasatono se presentará el domingo 30 de septiembre a las 6:00 pm en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris con un concierto especial que muestra lo mejor de la música de la mixteca.

“Estos 20 años han sido un trabajo muy duro”, dice en entrevista con mexico.com Rubén Luengas, director de Orquesta Pasatono y originario de Oaxaca. “No ha sido fácil que se reconozca a la música de los pueblos originarios como una música con una raíz profunda, que puede gustar y que puede tener aceptación en un teatro o festival”.

Luengas fundó Pasatono en 1998, cuando todavía era estudiante de la Facultad de Música de la UNAM y sentía la necesidad de tocar los ritmos de su tierra además de lo que aprendía en la escuela. Así, con sus compañeros Patricia García (también oaxaqueña) y Edgar Serralde inició un trío que poco a poco se transformó en la orquesta de nueve piezas que es hoy en día.

“Tocamos la música de la mixteca pero de una manera muy peculiar, ya que combinamos música muy antigua que nos heredaron nuestros abuelos con un toque moderno”, cuenta Luengas sobre el repertorio de Pasatono, integrado por piezas como La Sandunga o la Obertura Maromera, influidas por otros ritmos y estilos que han conocido en sus 20 años de trayectoria.

En México, a contracorriente

Pasatono Orquesta viaja por el mundo acercando la música de la mixteca a otras latitudes y a veces llevando un pedacito de casa a las comunidades migrantes. “Ha sido fundamental trabajar este posicionamiento de nuestra propia música llamando la atención a los programadores, teatros y festivales diciendo ‘Bueno, hay muchos migrantes oaxaqueños en la Ciudad de México, y ellos buscan su música y quieren escucharla y vivirla’", cuenta Rubén Luengas. “También pasa en los Estados Unidos: en Los Ángeles, Chicago, Nueva York. Han sido 20 años de insistir en que hay un público que busca y gusta de esta música y que esta música tiene todas las virtudes para poder ser escuchada en cualquier escenario”.

Esta lucha se debe parcialmente al desinterés de los mexicanos por su propia herencia musical. De acuerdo con Luengas, basta con mirar a las instituciones de cultura en este país para darse cuenta de la inequidad bajo la cual trabajan músicos como los de Pasatono. “Puede haber festivales nacionales de música clásica, pero no hay un festival nacional de música indígena”, comenta el director, que se ha presentado con esta orquesta en el Lincoln Center en Nueva York y el Museo Getty en Los Ángeles. “¿Cuánta música indígena se programa en el Palacio de Bellas Artes, comparado con la ópera?”

En ese sentido, la labor de Pasatono va más allá de subirse a un escenario y hacer música. También trabajan en la creación de oportunidades para músicos más jóvenes. “Estamos formando músicos en nuestros pueblos, trazando un camino para ellos también”, cuenta Luengas sobre los programas que mantienen en Teozotalán de Segura y Luna y en el Centro de las Artes de San Agustín, ambos en Oaxaca. “Lanzando el mensaje de que la música es una alternativa muy digna y muy amorosa para poder hacer una vida mejor y un ser humano mejor”, concluye.

Del taller de música tradicional zapoteca, promovido por Pasatono, donde el público que asistió al Concierto del 22 de octubre (SEMARNAT) en el Teatro Julio Castillo, pudo apoyar a dicho taller comprando una flauta para los niños que asistieron a las clases impartidas por el maestro VICENTE Guerra de Juchitán, Oaxaca.

Posted by Pasatono on Thursday, August 16, 2018