La cerámica es un material que se puede transformar en lo que el artesano que lo tiene en sus manos quiera. Al momento de moldear es noble, pero una vez que pasa por el proceso de cocción se endurece por lo que puede convertirse en un vehículo para contar historias que perdurarán hasta que se rompa.

Justamente eso es lo que sucede en las colecciones de O-lab, un estudio de diseño de cerámica mexicano fundado en la ciudad de Querétaro, el cual actualmente es operado por Paola Alanís y Arasi Kanthimathinathan quienes estudiaron diseño industrial y su amor por la cerámica fue prácticamente a primera vista.

Ver para entender

O-lab es el proyecto que cuatro personas emprendieron en 2009 y que ahora es comandado por estas dos diseñadoras que perfeccionaron sus conocimientos sobre cerámica luego de trabajar con Don Chucho, “el artesano que nos enseñó prácticamente todo lo que sabemos”.

El concepto que rige el trabajo de O-Lab es crear “piezas que despierten alguna reacción en la gente. Sacarlas un poco de contexto para que cuando las veas no estén tan seguro de lo que son, te pongan a pensar y así generar una reacción. Pensar para qué es y porqué es de esa forma, salirnos de la típica forma que conocemos de un objeto”, comenta Paola quien asegura que así fue como nació una de sus piezas más populares: la taza de vuelta.

La pieza que más les piden es el navegante —un barquito de papel convertido en pieza de cerámica— con el que sin duda logran su objetivo.

“Yo creo que te sitúa en tu infancia y te hace recordar los barquitos que echabas por la calle cuando estaba lloviendo incluso. Probablemente es la única cosa que te acuerdas cómo hacer en papiroflexia”, señala Arasi, a lo que Paola agrega que “es un producto muy versátil aparte recuerda la infancia y es un lenguaje muy universal”.

Otras piezas que las han llevado a cruzar fronteras son el tortillero que imita la forma de las típicas máquinas para prensar tortillas. Además de la colección diamante, una serie de recipientes sin asas para beber líquidos caliente que—por su doble capa— no te quemarán las manos.

La colección diamante es una de las más representativas de O-lab.
La colección diamante es una de las más representativas de O-lab.

La nueva cerámica mexicana

La cerámica se ha popularizado como materia prima de las creaciones de muchos de los nuevos estudios de diseño, por lo que tan solo en la plataforma digital Kichink encontramos cerca de 145 tiendas que producen o simplemente venden piezas de este material.

“Nos parece natural que mucha gente quiera experimental con ella, es algo que se hace en México por manos artesanas. Al final nos gusta que haya propuestas porque habla de la artesanía mexicana, de cosas hechas en el país”, afirman las chicas de O-lab, quienes describen a la cerámica como “un material hermoso para trabajar y que si te dedicas a hacer algún tipo de pieza artesanal tarde o temprano te llama”.

El tortillero de tus sueños es de cerámica de diferentes colores.
El tortillero de tus sueños es de cerámica de diferentes colores.

Los productos de O-Lab están disponibles en diferentes puntos de venta en México y, para todo el mundo, por medio de su tienda en línea.