Mirar al pasado a veces es la mejor manera de criticar el presente. El director estadounidense Spike Lee hace precisamente eso a través de su nueva película, El infiltrado del Kkklan (BlacKkKlansman, 2018), comedia dramática con la que explora la constancia de las tensiones raciales en los Estados Unidos. Esta cinta cerró la VII edición del Festival Internacional de Cine de Los Cabos, donde Lee participó como invitado de honor y recibió un reconocimiento a su trayectoria cinematográfica.

El infiltrado del Kkklan ganó el Gran Premio del Festival de Cannes, donde competía por la Palma de Oro. Esta película llegará a cines mexicanos en diciembre de 2018 para narrar la historia de Ron Stallworth (John David Washington), un policía afroamericano encubierto que infiltra al Ku Klux Klan, una de las organizaciones más racistas de los Estados Unidos que promueve la supremacía blanca. Con ayuda de un compañero judío, Flip Zimmerman (Adam Driver), Stallworth intentará detener los planes violentos del KKK en contra de una organización universitaria que lucha por los derechos de la comunidad afroamericana en el estado de Colorado.

Te damos 10 razones para no perderte en cines esta dura comedia cuyo trasfondo de justicia social resonará con la audiencia.

1. Está inspirada en una historia real

Aunque no lo creas, la premisa de un policía negro encubierto dentro de las filas del Ku Klux Klan es verdadera. El verdadero Ron Stallworth fue el primer policía afroamericano en Colorado Springs y en 2014 publicó sus memorias Black Klansman, donde relató con detalles la investigación que hizo a finales de los años setenta para infiltrarse en el KKK. Aunque en la película su compañero de investigación es Flip Zimmerman, en la vida real no ha revelado la identidad del otro oficial encubierto para proteger su seguridad personal.

2. Spike Lee

Desde los años 80, el director Spike Lee ha utilizado el cine como una herramienta para la conciencia social y la justicia. Películas como Haz lo correcto (1989), Malcolm X (1992) y Chi-Raq (2015) denuncian a través de la ficción situaciones de racismo, discriminación y abuso de poder en distintos escenarios cotidianos de los Estados Unidos. El infiltrado del Kkklan no se queda atrás, haciendo una crítica social aguda a la actualidad estadounidense y a la retórica racista del presidente Donald Trump.

3. Jordan Peele

Uno de los productores de El infiltrado del Kkklan (y quien le propuso la película a Lee) es Jordan Peele, guionista y director de Get Out, una de las cintas más populares del 2017 que a través del cine de horror hace también una crítica social al racismo prevalente en los Estados Unidos. Peele ganó el Oscar a Mejor Guion Original por Get Out.

4. Explora la relación entre razas en EUA

En El infiltrado del Kkklan, Spike Lee explora la forma de relacionarse entre personas de distintos orígenes raciales: ni todos los blancos son supremacistas ni todos los afroamericanos luchan por la liberación de su gente. A través de las interacciones profesionales entre los colegas de Ron y Flip, los integrantes de la célula del KKK de Colorado Springs y los integrantes de la organización activista por los derechos de los afroamericanos de la Universidad de Colorado, la película muestra cómo la colaboración y el respeto construyen sociedades más fuertes que las basadas en odio y miedo.

5. John David Washington y Adam Driver

El peso de la película descansa en los hombros de dos excelentes actores jóvenes: John David Washington interpreta al vivaz y entusiasta Ron Stallworth, mientras que Driver encarna a Zimmerman, más contenido y reflexivo que su compañero de investigación. La química entre ambas caras de esta moneda ayuda a que la historia, cuya premisa podría resultar puramente cómica en otras manos, fluya con la seriedad suficiente para preocuparse por el destino de sus protagonistas, quienes se encuentran en riesgo constante.

6. Repensar los clásicos

El infiltrado del Kkklan funciona también como un vehículo para encontrarle nuevas perspectivas a películas que forman parte del canon estadounidense, como El nacimiento de una nación (1915) y Lo que el viento se llevó (1939). Desde la escuela de cine, Spike Lee ha estado consciente de que estas piezas cinematográficas clásicas requieren de una lectura analítica más profunda acerca de la forma en la que retratan a la comunidad afroamericana y su participación en la Guerra de Secesión estadounidense. Spike Lee reencuadra fragmentos de estas películas con discursos políticos a favor de la igualdad y contra la discriminación.

7. Racismo y brutalidad policial

Una de las cualidades más impresionantes de El infiltrado del Kkklan es la seguridad con la que señala y critica a través de un guion inteligente algunos de los principales problemas sociales del Estados Unidos contemporáneo. Los asesinatos injustificados de jóvenes afroamericanos a manos de policías caucásicos, casos de brutalidad policial que han provocado indignación en todo el país, el resurgimiento de movimientos supremacistas blancos y los casos de discriminación cotidiana, de un ciudadano al otro, que aunque no acaparan reflectores también hacen daño al tejido social.

8. Make America Great Again

La película está situada en 1972, 44 años antes de que Donald Trump llegara a la presidencia de los Estados Unidos, pero esto no le impide a Spike Lee aprovechar el escenario para criticar el discurso divisivo del mandatario estadounidense. Desde su campaña presidencial, Trump promovió el lema “Hacer a Estados Unidos grande de nuevo”, con el que inspiró veladamente una ola de racismo y xenofobia que ha afectado a todas las minorías que habitan los Estados Unidos.

9. Heather Heyer

El infiltrado del Kkklan está dedicada a la memoria de la activista y asistente legal Heather Heyer, asesinada por un supremacista blanco en un atropellamiento masivo durante una protesta pacífica en Charlottesville, Virginia, en agosto de 2017. Heyer y sus compañeros estaban manifestándose contra el rally de supremacistas blancos Unite the Right (Une a la derecha) cuando James Alex Fields Jr. embistió a la multitud, matando a Heather en el ataque. Esto sucedió mientras Spike Lee ya estaba trabajando en la película; la muerte de Heyer lo inspiró a dedicarle la cinta e incluir un epílogo para recordarle a la audiencia que la historia que acaban de ver bien podría suceder en la actualidad.

10. Patrice y Connie

El infiltrado del Kkklan no es una película enteramente masculina, pues dos mujeres en particular juegan papeles clave en esta historia. Patrice Dumas (Laura Harrier) es una activista afroamericana que lucha por la igualdad y por la liberación de su raza. Es una mujer inteligente, que no necesita ser rescatada y que sabe valerse por sí misma. Del otro lado está Connie Kendrickson (Ashlie Atkinson), esposa de uno de los miembros del KKK con quienes se involucra Stallworth. Aunque en un inicio Connie parece ser solo un accesorio para su esposo, poco a poco se evidencia que ella comparte sus ideas supremacistas y que está dispuesta a todo para ayudarlo a conseguir su objetivo de purificar Estados Unidos.

Con El infiltrado del Kkklan, Spike Lee presenta una crítica ácida al presente estadounidense cuyo mensaje podría exportarse a otras naciones occidentales. La dinámica del racismo en México es distinta de las circunstancias del vecino del norte, pero el día a día de las comunidades indígenas y la respuesta popular al paso de la Caravana Migrante son escenarios sociales que podrían beneficiarse de las conversaciones que inspira una película como esta.