En 2019, el festival Vive Latino estará celebrando 20 años de existir y es por ello que comenzaron los preparativos rumbo a la edición que se llevará a cabo el fin de semana del 16 y 17 de marzo en el mismo lugar de siempre, el Foro Sol de la Ciudad de México.

A pesar de que faltan poco más de cinco meses para llegar a la fecha y que aún se desconoce el cartel de este aniversario tan especial, Vive Latino decidió recompensar a todos aquellos que desde 1998 han estado en el festival dándoles precio especial en sus boletos al presentar los de la primera edición o, al menos, ocho boletos de varias ediciones pasadas.

En una fila de más de 2 mil personas nos encontramos una gran cantidad de historias que han ocurrido en el Vive, te presentamos el testimonio de cinco fans para los que el festival es una especie de ritual anual que ahora, incluso, comparten con sus hijos.

Jonatan, su mamá y Bárbara

Fueron los primeros en llegar a formarse a las 4 de la mañana desde Texcoco. A pesar de que no estuvieron en la primera edición del festival, sí lo han hecho de 2008 a 2018. Jonatan cuenta que su primer Vive Latino fue en 2005 y no tenía ninguna banda favorita: “Fui para conocer el festival. Me acuerdo que el Foro Sol no estaba pavimentado y yo tenía 14 años. Me vine solo y me trajo mi papá".

Jonatan y Bárbara, su novia, ahora van juntos al Vive y piensan que el hecho de que ya no solo se presenten bandas latinas lo ha vuelto “más incluyente e influyente”. A ellos les gustaría ver a Metallica y a The Cure en los 20 años, además de que “quisiera volver a ver a Caifanes, Café Tacvba y a Molotov... aunque ellos estuvieron el año pasado”.

Jonatan, Bárbara y su mamá fueron los primeros en llevarse un abono para el festival a precio especial.
Jonatan, Bárbara y su mamá fueron los primeros en llevarse un abono para el festival a precio especial.

Orlando

Él estaba con varios amigos en la fila, llegó a formarse a las 5 de la mañana, "fui uno de los 50 primeros”, cuenta. Tenía unos 20 o 21 años cuando fue a su primer Vive y fue con “su pareja en aquel entonces”, era 1998.

Con su boleto de la primera edición en mano cuenta que él quería ver a Sekta Core: "Me gusta mucho el rock y el cartel estaba muy llamativo Tijuana No!, La Castañeda... de los que recuerdo, del rock de antaño”.

Aunque no está muy seguro, dice que ha estado “de los 20 [festivales]... en 13 o 14” y que le gustó mucho ver a Blur en el escenario principal en 2013, también a los Chemical Brothers en 2011. Comienza a recordar las bandas que ha visto en vivo hasta que a su mente llega “el reencuentro de Cuca... creo que ese estuvo muy bueno, me gustó mucho”.

Para 2019 su petición sería “que pusieran bandas del primer festival”.

Orlando guardó el boleto del primer Vive Latino, en el que vio en vivo a Sekta Core.
Orlando guardó el boleto del primer Vive Latino, en el que vio en vivo a Sekta Core.

Ariadna y Martha, su mamá

Madre e hija estaban formadas en la fila desde las 5:30 de la mañana provenientes de la colonia Arenal, en Pantitlán. Ariadna guardó el boleto de su primer Vive Latino —en realidad tiene los de todas las ediciones, nunca falta— y ahora lo cambiará por un abono, en 1998 tenía 14 años y fue con su primo Yetro [quien estaba “tranquilito trabajando"].

La señora Martha comenta que aunque no quería dejar ir a su hija porque estaba muy chica, la convenció porque iba con su primo. A pesar de que era muy joven, Ariadna quiso vivir la experiencia del primer festival de este tipo en México “para escuchar la música que conocí por mis hermanas y mi primo que escuchaban rock. Guardo el boleto como un recuerdo de un momento muy padre, incluso tengo un álbum con todos mis boletos”, menciona.

Recuerda que aquel fin de semana de noviembre “hacía muchísimo frío y llovió. Ya en la noche cuando tocaron los Ángeles del Infierno estaba haciendo un friazo horrible”.

Sus momentos favoritos del festival han sido con la música de “Caifanes, cuando han estado Los Fabulosos Cadillacs, cuando tocaron Los Tres en un escenario chico” y para 2019 le gustaría “ver a las bandas de antes, que estuviera La Cuca, Guillotina, que estuviera Resorte, Los Fabulosos, Café Tacvba, Lost Acapulco. Bandas viejitas sería lo ideal".

Desde los 14 años, Ariadna no ha faltado a ninguna de las ediciones del Vive.
Desde los 14 años, Ariadna no ha faltado a ninguna de las ediciones del Vive.

Rosaura, Jesús y Nicolás

Nicolás tiene 10 años y desde los dos lo llevan al festival. Rosaura y Jesús, sus papás, se formaron con él desde las 7:30 de la mañana provenientes de la delegación Álvaro Obregón.

El primer festival de Rosaura fue en el año 2000 y recuerda que “ese día tocó Panteón [Rococó], venía a ver a Julieta Venegas, creo que también estuvo La Maldita. Empezaba a salir Panteón y tenía esa curiosidad, les tocó un escenario chiquito y estaba llenísimo”, mientas que Jesús dice que el suyo fue en 2002 y que gracias al Vive “hemos conocido bandas que nos gustan como San Pascualito Rey y Sangre Maíz”.

En 2019, a Rosaura le gustaría ver a Ska-P, mientras que a Jesús “a una banda local de reggae que se llama Ganja, siempre los hemos querido ver en el Vive y son pioneros en el reggae de México”. Nicolás quiere ver a “Los Auténticos [Decadentes] y también a Ganja”.

Rosaura vio a Panteón Rococó en un escenario pequeño en el festival, años antes de que fueran uno de sus talentos más importantes.
Rosaura vio a Panteón Rococó en un escenario pequeño en el festival, años antes de que fueran uno de sus talentos más importantes.

Hugo y su familia

Hugo está en la fila con su esposa, su hijo y su sobrino, trae colgada una bolsa llena de boletos que no necesariamente son de Vive Latino aunque no ha faltado a ninguna edición: "Bueno en 2018 me rompí los talones cuando estaba tocando Panteón Rococó porque volé. Soy de los que siempre está hasta enfrente del escenario, llegó entre 1:00 y 1:30 de la tarde”.

En 1998, Hugo tenía 18 años y el primer día de aquel fin de semana de noviembre estuvo solo, después con su amiga quien ahora es su esposa y cuando tuvieron su primer hijo convirtieron esto en una actividad familia “él desde 2004 no falta a ninguno”.

Hugo a guardado los boletos de todos los Vives a los que ha asistido con su esposa.
Hugo a guardado los boletos de todos los Vives a los que ha asistido con su esposa.

Hugo recuerda que en 1998 no había festivales como los que conocemos ahora “los boletos eran cortesías... te pedían algún [alimento] no perecedero para entrar a los conciertos”. En aquel momento su banda favorita fue Danza Invisible, “se llevó el festival” y recuerda a “El Gran Silencio que estaba en sus comienzos, mucha gente no los quería y los empezaron a bajar, entonces subió al escenario Rubén, de Café Tacvba, y explotó el escenario... La Lupita abrió un escenario y, del otro lado, Los Quehaceres de Mamá”.

En 2019 le gustaría que viniera Juan Perro y Luz Casal. Reconoce que muchas personas como él vienen porque les gusta el festival: "Por el amor a la música. Simplemente cuando llegas y pisas la plancha del Foro Sol para mí ya es una alegría de volver ahí sin importar quién toque”.

Hugo a ido a todos los Vive Latino desde 1998 y, ahora, asiste con su esposa, su hijo y su sobrino.
Hugo a ido a todos los Vive Latino desde 1998 y, ahora, asiste con su esposa, su hijo y su sobrino.