Entre los árboles navideños marchitos, las envolturas de regalo rotas y los montones de plástico que vienen incluidos en cada compra de esta temporada, la cantidad de basura que produciremos para fin de año no será poca.

De acuerdo con la dirección general de Planeación y Coordinación de Políticas de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México, la cantidad de residuos diarios aumenta hasta 25% durante diciembre, al menos en la capital del país. En 2017, la ciudad de Monterrey vio un incremento de 25 toneladas de basura en la vía pública tan solo en el centro de la ciudad después de las compras navideñas.

Para evitar situaciones como esas, te hacemos algunas recomendaciones para reducir el impacto ambiental que dejarán tus celebraciones decembrinas.

1. Árbol en maceta

En este planeta cada día quedan menos áreas verdes, si podemos ayudar un poquito a no terminarnos los árboles, sería genial. En México existen distintos servicios que ofrecen la renta de árboles naturales en maceta para que decoren tu casa y sean replantados en el bosque en los primeros días de enero. Generalmente estos mismos parques o granjas incluyen el envío y recuperación del árbol. Hay muchas opciones pues cada vez es un negocio más rentable.

2. Árboles artificiales

Para la época navideña hay quienes prefieren poner árboles artificiales para no contaminar, pero estos suelen ser de plásticos derivados del petróleo… así que quizá no sean la mejor idea después de todo. Existen opciones creativas a partir de materiales reciclados, otras más de diseño hechas con distintos metales o maderas, o incluso algunas conceptuales y minimalistas como dibujar la silueta del árbol con luces LED en la pared de tu sala. La creatividad manda aquí.

3. Piensa en la cuenta de la electricidad

Según la Sedema, el recibo de la luz posterior a las fiestas de diciembre suele elevarse hasta un 30% gracias a las luces decorativas en las casas y los árboles de Navidad. A eso se suma que la gente pasa más tiempo en su hogar y tanto luces normales como aparatos eléctricos están encendidos por más tiempo. Intenta reducir tu consumo de energía eléctrica en beneficio del medio ambiente y de tu cartera.

4. Pilas recargables

Muchos regalos eléctricos necesitan baterías alcalinas, principalmente los juguetes para niños. Si vas a regalarle algo de este tipo a alguien de tu familia o amigos, verifica que puedan utilizar baterías recargables para evitar el uso indiscriminado de pilas alcalinas. Si puedes incluir en el regalo las baterías recargables, te lo agradecerán más.

5. Dile no al envoltorio

No importa qué tan bonita sea esa caja con moño gigante y brillos, no vale la pena gastarte lo mismo en el regalo que en su envoltura. Además, esa caja terminará en la basura en un par de días. Busca opciones más sensibles para envolver los regalos: puedes utilizar materiales reciclados (o reciclables) o hacer un regalo doble y envolver el primero con una pañoleta, bufanda o mantel. Si se trata de comida, puedes evitar los plásticos usando telas enceradas o cajitas de materiales más sólidos y duraderos como vidrio, metal o madera.

6. Dile sí al reciclaje

Separa la basura más allá de orgánico e inorgánico. Si entre tus residuos hay materias primas como tela, vidrio, cartón o algunos metales, estos pueden llevarse a centros de reciclaje para que se conviertan en otra cosa y no solo terminen en algún tiradero de basura o relleno sanitario.

7. Evita los desechables de un solo uso

Lavar los trastes de la cena navideña o de Año Nuevo parece el peor castigo para quienes se portaron mal en la mesa. Sin embargo, es peor para el planeta que toda la familia (o los amigos) coman en platos de plástico desechable, con cubiertos que se irán a la basura a la mañana siguiente. Si de plano tienes cero ganas de lavar la porcelana fina que heredaste de algún pariente, existen opciones desechables biodegradables que harán que le duela menos al medio ambiente ese plato donde te serviste pavito con ensalada de manzana.

8. Regalos sustentables e inteligentes

A todos nos gustan los regalos bonitos, pero sin duda preferimos los regalos útiles. Mientras más consciente seas de las necesidades de quien recibirá tu regalo, mejor podrás pensar en qué regalarle. Es decir, si en el intercambio de la oficina te tocó tu compañero el que siempre está tomando café, podrías regalarle un kilo de café de comercio justo o quizá un termo para que pueda llevar su café favorito a todas partes. No te acabes el aguinaldo en objetos irremediablemente costosos que usarán una vez y piensa mejor en comprar en negocios locales o bazares especializados. También podrías echarle un ojo a las propuestas de las tiendas Cero Basura de tu ciudad.

9. Regala experiencias

Otra opción amigable con el medio ambiente (y que quizá funciona mejor con tus personas más cercanas) es regalar experiencias. Si sabes que tu tía vive estresada todo el tiempo, regálale un masaje en un spa en lugar de ese collar bonito que se pondrá por compromiso una sola vez. Si tu primo el más chico tiene problemas con una materia de la que tú sabes mucho, regálale una tutoría: sus calificaciones te lo agradecerán. Si tu pareja lleva meses mencionando ese sitio increíble para una escapada de fin de semana, ofrécete a regalarle el hospedaje ahí para un fin de semana romántico. La intención y el cariño son lo que cuenta.