Millones de niños en el mundo crecen creando sus propias historias por medio de sus juguetes. En el mundo occidental, ha sido tradición que las niñas lo hagan con sus muñecas Barbie, las cuales durante gran parte de su historia mantuvieron el mismo estereotipo: rubias, de ojos azules, esbeltas y con actividades que no iban más allá de disfrazarse para la ocasión o profesiones estereotipadas para mujeres: azafata, profesora, cocinera, bailarina.

La historia de Barbie comenzó a escribirse en 1959 con una muñeca modelo y por décadas no se reinventó drásticamente, ni en cuerpo ni en profesiones donde las mujeres no solían aparecer. Ahora todo es distinto. Hace algunos días, Mattel presentó una nueva muñeca con la que buscan adentrar a las niñas en carreras físico/matemáticas.

Barbie te enseña a programar

Barbie ha incursionado en más de 150 profesiones y hace unos días sumó una más a su curriculum: ingeniera robótica. Mattel busca despertar el interés de las niñas en carreras relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas en las que la presencia femenina —al menos en Estados Unidos— es del 24%.

Mattel se asoció con TYNKER y Black Girls CODE para desarrollar seis juegos con los que los niños pueden aprender principios básicos de programación y codificación.

La nueva Barbie busca que las niñas conozca y aprendan sobre programación y codificación a través del juego.
La nueva Barbie busca que las niñas conozca y aprendan sobre programación y codificación a través del juego.

Tomemos en cuenta que en 2014, la línea para niñas Lego Friends ayudó a que las ventas de Lego superaran a las de Mattel por lo que la compañía entendió que debían hacer cambios.


¿Qué generó el cambio?

La nueva faceta de Barbie es apenas un paso en la historia de uno de los juguetes más populares de la historia que nació en la década de 1950, en un momento en el que las niñas jugaban con muñecos bebés como si se prepararan para ser madres.

Barbie fue una especie de lienzo en el que la ropa, los accesorios y el hecho de que representara la figura de una mujer las llevaba a imaginar lo que querían ser cuando crecieran.

A pesar de ello, con el paso del tiempo la complexión de Barbie y el hecho de que todos los personajes de su mundo fueran prácticamente iguales fue uno de los temas que generaron controversia, además de que sus roles sociales no tenían mucho que ver con la realidad. Barbie vivían en su mundo plástico.

La revista Time reporta que entre 2012 y 2014, las ventas mundiales de Barbie cayeron en un 20%; en 2014 el juguete para niñas más vendido fue la muñeca Elsa (de Hasbro), personaje protagonista de la película animada Frozen así que era momento de cuestionarse: las niñas sí estaban pidiendo muñecas, pero no Barbies.


La transformación física y social de Barbie

A inicios de 2016, Mattel comenzó a planear el contraataque con un cambio nunca antes visto: el rediseño del cuerpo de la muñeca.

Andrea Nevins, directora del documental Tiny Shoulders: Rethinking Barbie, recopiló opiniones de expertos y críticos de la muñeca para llegar al punto de que, dadas las proporciones 91-45-84 del cuerpo de Barbie, si esta fuera una mujer real estaría tan baja de peso que no podría menstruar.

Además de que la forma de sus pies —siempre en puntas— harían humanamente imposible que realizara muchas tareas: como caminar en la Luna.

En 2006, un estudio publicado por la revista británica Developmental Psychology encontró que las niñas que juegan con Barbies a temprana edad se muestran más preocupadas con temas como la delgadez en comparación con las niñas que juegan con otros juguetes.

El proceso detrás de Project Dawn —nombre secreto de este proyecto de renovación— fue de dos años y el resultado final fue tres complexiones distintas para la nueva Barbie lanzada casi 10 años después: alta, curvy y petite.

Además, añadieron cuerpos articulados a las muñecas, para que realmente pudieran moverse en las historias creadas por las usuarias finales: las niñas.


La llegada de estas nuevas formas provocó cambios a nivel retail porque incluso los estantes donde se exhiben las muñecas tuvieron que ser modificados, al igual que los patrones de la ropa y los zapatos porque ahora sí había muñecas de distintos tamaños.

Ahora, Barbie no solo busca inspirar a las niñas por medio de sus nuevas profesiones, sino contándoles la historia de mujeres reales que han destacado en diferentes campos. Un ejemplo fue la muñeca de la piloto Amelia Earhart, de la artista mexicana Frida Kahlo (figura que generó bastante controversia al haberse lanzado sin la autorización de la familia Kahlo) y la matemática Katherine Johnson, científica espacial y una de las mujeres que trabajó en un área exclusiva para hombres en la NASA.

A todo esto hay que sumarle que Barbie se ha subido a la conversación de la actualidad mundial a través de las redes sociales. La cuenta Barbie Style en Instagram ha logrado acercar aún más este nuevo estilo de vida a las y los fanáticos de la nueva Barbie, uno más inclusivo, diverso y libre.