La pasada entrega de los premios Oscar fue la menos vista en la historia. La noche del 7 de agosto, la Junta de Gobernadores de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos se reunió para tratar algunos temas, uno muy importante es el del formato de la transmisión que en 2018 tuvo una audiencia de 26.5 millones de televidentes.

Entre las decisiones que se tomaron para atraer de nuevo la atención del público destaca la de recortar el tiempo de la transmisión a tan solo tres horas con la finalidad de “producir un show entretenido”, dijo la Academia en un comunicado.

Los cambios consisten en presentar las categorías más importantes —y que llamen más la atención de la gente— en vivo y las que son más especializadas durante los cortes comerciales; además de que “los momentos ganadores serán luego editados y transmitidos más adelante”.

Además, se anunció que se agregará una nueva categoría en la que la Academia reconocerá a los blockbusters, es decir, a las películas taquilleras o más populares. A pesar de que aún no se compartieron detalles específicos sobre los criterios de las cintas que podrán competir en esta categoría.

También la fecha en la que se llevará a cabo la premiación cambiará por cuestión de días. La edición 91 de los premios se llevará a cabo tal y como se había establecido: el 24 de febrero. En cambio, en 2020 sucederá el 9 de febrero.