La lucha por la supervivencia y la estabilidad económica es un tema cotidiano en la Ciudad de México. Chicuarotes, la segunda película como director de Gael García Bernal, aborda esta situación desde la historia de Cagalera y Moloteco, dos jóvenes originarios de Xochimilco, en la Ciudad de México, que buscan desesperadamente salir del pueblo de San Gregorio Atlapulco, donde no tienen posibilidades de un futuro estable y seguro.

Chicuarotes tuvo su estreno mundial el 20 de mayo en el Festival de Cannes, donde la travesía de Cagalera (Benny Emmanuel) y Moloteco (Gabriel Carbajal) recibió aplausos y buenos comentarios. Esta película es el único largometraje mexicano contemporáneo que se proyectó fuera de competencia en el festival, aunque hay más representantes del cine nacional en la Croisette en formatos de cortometraje y trabajos en proceso. Que una película mexicana llegue a Cannes con una mirada a los problemas sociales y económicos del país es de celebrarse.

“Es una historia de búsqueda, de introspección, de reinvención humana pero vista a través de los ojos de dos chavitos”, cuenta en entrevista Benny Emmanuel, antes del estreno de la película en Cannes. “En lugar en el que viven domina la violencia, hay una clara falta de empatía y ellos buscarán de cualquier manera salir de ahí; Cagalera toma muy malas decisiones para salir de ahí”.

Esta es la segunda vez que Benny Emmanuel trabaja con Gael García Bernal, quien lo dirigió en el cortometraje Lucio, segmento de la película de antología Revolución (2010). La experiencia y visión que trae García Bernal a Chicuarotes es fundamental para el destino de esta cinta. “Es importante que nuestro director es Gael García Bernal, que es un tipo que realmente representa algo bueno para nuestro cine”, dice el joven actor. “Está padre haber trabajado con él. Como director, le aprendí muchísimo”.

El guion de Chicuarotes es de Augusto Mendoza y la cinta es producida por La Corriente del Golfo, casa fundada en 2018 por Gael García y Diego Luna. Como suele suceder con las películas en las que estos cineastas están involucrados, hay un marcado comentario social en su trama. Benny Emmanuel coincide en la relevancia de llevar historias como esta a la pantalla grande.

“Busco que las historias tengan que ver con lo que tengo dentro de mí, con lo que soy y me interesa contar”, dice Emmanuel, nominado en 2019 a Mejor Revelación Actoral en los premios Ariel por la película De la infancia, filmada hace 10 años por Carlos Carrera y que apenas se estrenó en salas comerciales a principios de 2018. “He elegido estas historias porque me tocan y me identifico, siento que son como un espejo social en general porque nos mueven, porque vivimos todos en el mismo país y sabemos lo difícil que es”.

La respuesta en Cannes a Chicuarotes sugiere que esta historia, que podría parecer híperlocal por su ambientación, también puede ser universal. “Todos como humanos tenemos ese tipo de problemas: violencia, falta de empatía, una sociedad en la que cada quien se rasca con sus propias manos”, agrega el actor. “Es bien feo porque nunca vamos a crecer realmente como sociedad y como humanos si no nos ponemos en los pies del otro”.

A sus 22 años, Benny Emmanuel tiene una trayectoria extensa en cine y televisión. Este año, además del estreno de Chicuarotes y de la nominación al Ariel por De la infancia, estrenará Detrás de la montaña, película con la que ganó el Premio Mezcal a Mejor Actor en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara. Las tres películas muestran distintas facetas de la juventud en la sociedad mexicana.

“Todas las películas que afortunadamente están teniendo frutos son historias con mensajes muy poderosos y claros”, cuenta Benny. “También por eso creo que tienen esa respuesta, porque son mensajes que se deben escuchar y se deben contar: violencia intrafamiliar, falta de empatía, violencia en general, falta de amor. Retratar todo eso también es una prueba de que nos interesa disminuirlo”, concluye.

Chicuarotes se estrenará en México el 28 de junio, distribuida por Cinépolis.