La carrera de Luis Miguel tiene un claro antes y un prolífico después a partir de la serie que hizo con Netflix. Antes —a finales de 2015—, los medios de comunicación daban la noticia de que estaba endeudado con al menos 4 millones de dólares con su disquera, Warner Music; otros 7 millones de dólares que le pidió el cantante Alejandro Fernández por cancelar gira conjunta, y su exmánager William Brockhaus lo demandó por casi millón y medio, lo que le costó el embargo de su Rolls Royce negro. El después lo avisa el empresario Carlos Bremer, quien declaró que el cantante ganó 5 millones de dólares por la serie de Netflix, según dijo al periódico Reforma.

“Luismi hace 11 años que no saca un solo éxito, lleva siete sin producir un disco y ha roto relaciones con los recintos más importantes de México y Estados Unidos, ahora es un hombre endeudado”, publicó el diario El País a principios de 2017. Este mismo famoso es el que ahora parece un ser omnipresente en las estaciones de radio y en los streamings como Spotify, en las redes sociales, en las conversaciones casuales, en las noticias, en mercancía de moda y hasta en negociaciones jugosas con empresarios mexicanos.

De acuerdo con las declaraciones —que recoge Reforma— del empresario y amigo de Luismi, Carlos Bremer, la serie “nada más era un apoyo para el tour (México por Siempre), no era para crear este fenómeno que pasó, se pensó en todo, pero no con esta magnitud”.


Bremer es famoso por se un negociante exitoso y en los últimos años por aparecer en el reality de concursos Shark Thank, pero también es parte de ese grupo de empresarios que fraguaron el repunte de la carrera de Luis Miguel. Junto a él estuvieron Miguel Alemán Magnani (amigo de la infancia del cantante), Carlos Slim Domit y Alejandro Soberón, quienes se unieron para apoyar la reactivación de la carrera del cantante. Y lo lograron.

“Más les vale que abran bien la cartera (a Netflix) porque para ganar-ganar, hay que pagar. Si yo fuera él (Luis Miguel) no aceptaría menos de 10 millones de dólares, a él le pagaron por la primera temporada más de 5 millones de dólares”, dijo Bremer al diario, quien asegura que Neflix se hizo de un millón de nuevos suscriptores amén de la serie. Agrega que a este plan de posibles temporadas secuelas se une que la serie ya “fue vendida a Televisa para su transmisión en televisión abierta”.

La amistad de Bremer con el cantante ha llegado al grado de que el empresario lo contrató para cantar en la fiesta por el aniversario 25 de su empresa Value Grupo Financiero.

Y mientras la segunda temporada de Luis Miguel La Serie sigue sus negociaciones, el cantante continúa agotando las localidades de su gira que ha hecho por diversos estados de México, Estados Unidos, Canadá y hasta España. La reunión con este grupo de empresarios que han sido sus incondicionales se planea para septiembre en el Caesars Palace de Las Vegas, y existe una posibilidad de que se le vea en la pelea de El Canelo con Gennady Golovkin en la T-Mobile Arena, pues el propio boxeador mexicano lo invitó a cantar el himno nacional mexicano.

Así, el rescate financiero de Luis Miguel ya podría poner en números negros las cuentas del cantante, a esto se suma que ha retomado fama y visibilidad mundial. Ni Netflix ni el propio cantante han hablado de estas cifras que asegura Bremer, pero no se planea descabellado que todo el fenómeno que ha ocasionado la serie sea traducido ya en ganancias millonarias para él y para quienes lo apoyaron.