Si ya te estás saboreando los tacos que te vas a comer al rato —siendo que apenas vas en los chilaquiles del desayuno Godínez— seguro te enfrentarás al hecho de elegir un refresco para acompañarlos.

La variedad de bebidas que encontramos en los luminosos refrigeradores de taquerías y locales de garnachas en CDMX es amplia, entre estas se encuentra un clásico y favorito de muchos: el Mundet rojo.

La duda detrás de este refresco parece de lo más evidente: ¿de qué sabor es? Nosotros te lo explicamos.

Un sabor (ni tan) misterioso

Durante muchos años el refresco Mundet rojo tuvo la misma etiqueta: blanca con letras rojas que simplemente dice ‘Refrescos Mundet’, pero luego de que la marca fue adquirida por Coca-Cola vino una renovación de la identidad de todas las bebidas comercializadas por esta extinta embotelladora mexicana.

Basta con tener una botella con la nueva presentación para saber que el Mundet rojo es de durazno.

Sí, la respuesta estuvo todo el tiempo en la botella.
Sí, la respuesta estuvo todo el tiempo en la botella.

Sí, tal y como lo leen. La nueva identidad de este refresco tan tradicional dice Prisco Mundet porque, precisamente, el prisco es un tipo de durazno.

¿Qué es un prisco?

A pesar de que existen diferentes tipos de durazno, todos provienen de la especie prunus persica. Los árboles de durazno son originarios de la región que comprenden Afganistán, China e Irán, y estos frutos fueron traídos a Occidente por los romanos, quienes creyeron que eran de Persia.

El lugar que el prisco ocupa entre los diferentes tipos del durazno está entre el melocotón y el chabacano, ya que lleva el hueso firmemente adherido a su carne.

Para sorpresa de muchos, el Mundet Rojo es de durazno.
Para sorpresa de muchos, el Mundet Rojo es de durazno.

La fábrica del refresquero Arturo Mundet

El origen del refresco rojo —que desde ahora podemos llamar sabor durazno— tiene que ver con la creación de Artículos Mundet para Embotelladoras, S. A., la empresa del catalán Arturo Mundet, quien llegó a México en 1902 con la idea de manufacturar caucho.

Luego de adentrarse en el negocio, Mundet decidió empezar a fabricar sus propios refrescos y así nació otro clásico: el Sidral Mundet, un refresco de manzana pasteurizado que buscaba ser una especie de sidra con tantas burbujas como la champaña. La embotelladora fue muy importante en América por la introducción de la corcholata.

Si nunca has probado el Mundet rojo no has vivido.
Si nunca has probado el Mundet rojo no has vivido.

Para la década de 1950, Mundet producía más de 600 mil botellas de refresco de distintos sabores, y en 1970 cambió su nombre por el de Jugos de Frutas Mundet. Para finales de la década de 1980 ya se exportaba a Estados Unidos y Latinoamérica y, en 2002, pasó a ser parte del portafolio de marcas de Coca-Cola, quienes incluso hace unos meses presentaron un Mundet Sangría.