Esta mañana, el mundo amaneció con la noticia de que la famosa serie Breaking Bad llegaría a la pantalla grande, pero una de las grandes incógnitas era si Bryan Cranston (Walter White) y Aaron Paul (Jesse Pinkman) estarían en ella.

Horas más tarde del anuncio, el sito Slash Film compartió información exclusiva sobre a trama de la cinta. “A lo largo de cinco temporadas increíbles, Breaking Bad puso su elenco en un hervidero de situaciones. Pero nadie sufrió como Jesse Pinkman de Aaron Paul, el desafortunado que lidia con la metanfetamina, quien perdió todo (y todos) lo que le importaba simplemente porque no era lo suficientemente afortunado como para entrar en la órbita de Walter White”, explica.

Pues bien, ese sufrimiento se prolongará aún más ahora en esta película.

De acuerdo con Slash Film, la recién anunciada película de Breaking Bad será una secuela después de los eventos del final de la serie, siguiendo a Jesse mientras abre un camino lejos de ese horrible final.

Entre las cuestiones que aún son sospechas está que la dirija el mismo Vince Gilligan (que sí está escribiendo el guion), también que será una película para televisión, ya que se está realizando a través del acuerdo de Gilligan con Sony TV, que produjo el programa original.

Una primicia de la trama de Gilligan es "el escape de un hombre secuestrado y su búsqueda de la libertad”, un hombre que asegura Slash Film es Jesse, y la película seguirá su escape de Albuquerque después de los sangrientos eventos del final de la serie. Naturalmente, Aaron Paul está listo para repetir el papel, que le valió tres premios Emmy al Mejor Actor de Reparto en una Serie de Drama.

***Spoiler alert***

Recordemos que en la última temporada de Breaking Bad, Jesse fue secuestrado y mantenido cautivo por un grupo de neonazis, quienes lo obligaron a cocinar la receta de metanfetamina de Heisenberg mientras que Walter White se fugó a la tundra para morir solo y rico.

Aunque Jesse logró escapar, no quedó realmente libre. Su historia se dejó intencionalmente abierta, un gran signo de interrogación para un personaje que tomaba siempre las peores decisiones. Ahora, ese cabo suelto es lo que podría aprovechar Gilligan para este nuevo rodaje.